Tania Elósegui, profesional desde el pasado mes de noviembre, se ha convertido en la nueva joya del golf profesional guipuzcoano y español. Su segundo puesto en el Open de Tenerife, en su primera participación en el Circuito Europeo femenino, le ha colocado en el candelero, aunque antes ya había jugado tres torneos del Circuito Surafricano, con unos resultados más que aceptables.
- ¿Cómo fue la experiencia de Tenerife?
- Los tres primeros días estuve muy nerviosa. No recuerdo haber estado así nunca, ni en los campeonatos mundiales. Sin embargo, en la última vuelta salí tranquila y relajada. No sé por qué.
- Su bautizo en el Europeo ha sido a lo grande.
- Iba con una incertidumbre total y no quería marcarme objetivos, pero ahora sé que si juego bien puedo estar ahí arriba. De todas maneras, no quiero que este segundo puesto me suponga más presión. Quiero seguir haciendo mi juego, sin tener que exigirme un buen resultado. Sólo quiero jugar y ver qué pasa.
- ¿Se vio ganadora en algún momento?
- No. El hecho de ir tan tranquila el último día me benefició en algunas cosas, pero, pensándolo a posteriori, puede que me perjudicara en otras. Igual me faltó ambición.
- ¿Ha asimilado ya semejante logro?
- Pues no del todo.
- ¿Este segundo puesto justifica toda una temporada?
- Qué va. Si ahora fallo todos los cortes no pensaría que he cumplido, aunque sí es verdad que ahora tengo menos presión, porque ya tengo la tarjeta para el año que viene.
- ¿Cómo fueron sus inicios?
- Empecé a jugar a los nueve años, porque mis padres eran aficionados. Antes había jugado al tenis, deporte que me gustaba más por que es más movido, pero me enganché al golf con los partidos de niños, con los primeros viajes de equipo a Bilbao, Pamplona... La verdad es que tenía facilidad. Desde entonces ha sido una práctica continua, sin parones.
- ¿Cuando consideró por primera vez el paso al profesionalismo?
- Yo despunté tarde. Las chicas de mi generación a los trece o catorce años eran buenas y ya jugaban campeonatos de España. Con quince años entré en el equipo nacional y con diecisiete años, acabando el colegio, empecé a jugar bien. Pero tenía claro que quería estudiar una carrera y lo del profesionalismo no lo veía claro.
- ¿Compaginaba bien los estudios con el golf?
- La verdad es que me costó. Mi prioridad eran los estudios. Al principio sacaba las asignaturas más asequibles de la carrera y arrastraba algunas, pero lo llevaba bien. En primero no era complicado, pero con el paso del tiempo tenía prisa por acabar. Decidí hacer la licenciatura y ahí sí fue más duro porque tenía que estudiar mucho más y tenía menos tiempo. En esa época, claro, no jugaba tan bien. Pero acabé, y ha valido la pena.
- ¿Quién le enseñó?
- Aprendí a jugar con Jesús Arruti. Cuando era pequeña mi ídolo era Olazabal, pero no le seguía en torneos ni le veía jugar mucho.
- Sus padres no querían que se pasara a profesional.
- Al principio no les gustaba nada la idea, pero a medida que mi juego mejoraba, los entendidos les decían que podía tener un buen futuro. La primera en hacerse a la idea fue mi madre.
- ¿Quién le entrena?
- Marta Figueras-Dotti, entrenadora del equipo nacional femenino y de los golfistas del Centro de Alto Rendimiento. Lo ha sido todo en el golf femenino español, la primera en jugar y en ganar un torneo en el circuito americano. Estoy muy contenta con ella, aprendo mucho, sobre todo acerca de la actitud en el campo. Técnicamente también, claro.
- ¿Practica mucho?
- Doy bolas sobre todo en Basozabal y juego en Jaizkibel, aunque cambio mucho de campo. Suelo ir a Chiberta, Seignosse, Hossegor, incluso a Neguri, para no jugar siempre el mismo recorrido. Entreno seis días a la semana. En cuanto a las horas, depende del gimnasio. Si voy por la mañana, por la tarde hago dos o tres horas de putt o approach. Si no tengo gimnasio, juego por la mañana y por la tarde hago putts o approachs o doy bolas.
- ¿Y el físico?
- Hago gimnasio dos o tres veces a la semana, unas dos horas y media diarias. Me lleva Jon Karla Lizeaga y suelo coincidir con Olazabal, Alustiza, Iguaran... Es una gozada. Hacemos pesas, ejercicios específicos para el golf y multisaltos, aunque también levantamos pesas. Mi relación con los profesionales guipuzcoanos es fenomenal. Tengo la suerte de tener cerca un grupo de chicos muy majos.
- ¿Sigue una preparación psicológica?
-Sí, es necesario. Me ayudó mucho el programa Sifolito, cuando estaba con Kirolgi. Ahora sigo con las bases que aprendí entonces.
- ¿Cómo es en el campo?
- Soy bastante agresiva. Me gusta arriesgar aunque a veces me cueste golpes. Tengo bastante carácter, pero estoy aprendiendo a cambiar. El mal genio no ayuda.
- ¿Su punto fuerte?
- El juego largo.
- ¿Qué distancias hace?
- Con el drive, 210-220 metros al pique y 155 metros con el hierro 5. No soy de las que más pega, pero estoy ganando distancia.
- ¿Se ha sacrificado mucho por el golf?
- No tengo la sensación de haber perdido nada durante mi infancia ni en mi juventud. He sacrificado algunos planes de fin de semana, pero no lo he vivido como un sacrificio. Al fin y al cabo es lo que quería hacer.
- ¿Qué es lo que más le gusta, y lo que menos, en el golf?
- Tengo muy buenos recuerdos de los partidos por equipos, los apoyos mutuos, la piña que se forma, porque en el fondo el golf es un deporte individual. Me gusta la competición y el entorno de este deporte, la naturaleza. Lo que menos me gusta es cuando la bola no va donde yo quiero.
- ¿Sus objetivos?
- Me gustaría jugar el Circuito Americano, pero es muy difícil, hay mucho nivel. A corto plazo no me atrevo a marcarme objetivos. Antes quiero conocer mejor el nivel del Circuito Europeo.
«¿Quién no ha hecho botellón a mi edad?»
- ¿Cómo se definiría?
- Soy tímida e introvertida, pero alegre.
- ¿Le obsesiona el golf?
- No. Me gusta, pero no estoy todo el día pensando en eso. Ni siquiera tengo el canal de golf en la tele de casa.
- ¿Tiene manías?
- Pocas. Me gusta usar tees blancos o de color madera, y nunca de plástico.
- ¿Otros deportes?
- El tenis y el snowboard, que me encanta.
- ¿Aficiones?
- La lectura, la música y la playa, además del snow.
- ¿Ha ido de botellón?
- Sí, claro. ¿Quién no lo ha hecho a mi edad?
- ¿Sus jugadores preferidos?
- Olazabal, Tiger, Mickelson... y Anika Sorestam. No se habla lo suficiente de ella. Lo que está haciendo es tremendo. En comparación, más que Tiger Woods. Gana la mitad de los torneos que juega. Una barbaridad.