Martes, 9 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

EDICIÓN IMPRESA
Cultura
Y también en imágenes
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Neil Young nunca se ha detenido ante nada, y no parece dispuesto a hacerlo bien cumplidos los 60. Si en 2004 publicaba Greendale, que además de un disco era una película, y hace siete meses volvía a atacar con el estupendo Prairie Wind, Neil Young es también objeto de un documental que ha dirigido el cineasta Jonathan Demme.

En Heart of Gold, Demme ha hecho un retrato y un homenaje a Young en el escenario, filmando dos conciertos especiales que el canadiense ofreció en Nashville el año pasado. El director que ya inmortalizó, como pocas veces se ha hecho, la puesta en escena de Talking Heads en Stop Making Sense, ha vuelto a ir más allá de la simple filmación de un concierto, para retratar toda la grandeza de Neil Young y su capacidad para reinventarse, según cuentan las críticas de este Heart of Gold. No parece, desde luego, un documento de fin de carrera para un veterano que ha cabalgado siempre a su aire y sin descanso.



Vocento
Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras Servicio de meteorología Monitor de tráfico