 Neil Young, durante un concierto en Estados Unidos. [REUTERS] |
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| EL DISCO |
Título: Living with War.
Autor: Neil Young.
Sello discográfico: Reprise/WEA.
Canciones: After the Garden, Living With War, The Restless Consumer, Shock and Awe, Families, Flags of Freedom, Let's Impeach the President, Lookin' for a Leader, Roger and Out, America the Beautiful. |
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SAN SEBASTIÁN. DV. «Inculpemos al presidente por mentir / y por llevar a nuestro país a la guerra / abusando del poder que le dimos / y enviando fuera todo nuestro dinero». Así de claro y contundente canta Neil Young en su nuevo disco, dedicado por entero a descargar todo su hartazgo y toda su rabia por la actuación de George Bush jr. desde que fue elegido presidente. A sus 61 años, el canadiense inagotable continúa diciendo lo que piensa sin pelos en la lengua y con la crudeza que alcanza su guitarra eléctrica y su voz cuando se pone fiero, como bien saben todas las generaciones de músicos que le han tenido como padre espiritual.
Sólo siete meses después de publicar el muy notable Prairie Wind, Neil Young publica con carácter de urgencia diez nuevas canciones que giran exclusivamente en torno a la guerra, a las actuaciones de Bush fuera y dentro de su país, y a la movilización de los americanos para recuperar el espíritu de una América como «tierra de libertad». Todo es claro y directo, empezando por los títulos: Viviendo con la guerra, El consumista inagotable, Banderas de libertad, Inculpemos al presidente, Buscando un líder... toda una arenga expresada con sinceridad y convicción que termina con un himno, América la bella. Empuñando la guitarra eléctrica, con esa habilidad para hacer canciones grandiosas con tres acordes que siempre le ha caracterizado, y el añadido de un coro de cien personas para los momentos en que es preciso contagiar el mensaje básico, Neil Young ha hecho algo más que un acto de movilización y entrega otro puñado de estupendas canciones.
El disco, que ha sido registrado en dos semanas y transmite una sensación de grabación en directo, se publicaba oficialmente ayer, pero durante toda la semana pasada se podía escuchar gratuitamente en la web oficial del músico, www.neilyoung.com. Se trataba de difundir el mensaje y buscar adeptos por todo el país a la máxima velocidad posible. Varias emisoras aceptaron difundir el disco completo y sin interrupciones, mientras muchas otras se sumaron a la emisión del tema que da título al álbum, y que finalmente se convirtió en la canción más radiada en Estados Unidos durante la pasada semana. En muchos medios se había augurado que el disco no llegaría a emitirse en Estados Unidos, pero en una especie de pásalo radiofónico, el número de emisoras que apoyaron a Neil Young creció como la espuma.
Además de la grabación y la promoción espontáneas, el disco también se distribuye con urgencia: la web oficial anunciaba ayer que los discos saldrán directamente de la planta de fabricación a las tiendas, sin almacenes y distribuidores, por lo que advierten que irá llegando a unos lugares antes que a otros.
No todo han sido sonrisas para Neil Young, por supuesto, veterano en estas lides, que ya tuvo problemas a finales de los 60 cuando protestó por la matanza de Ohio en la canción del mismo nombre, y que en los 90 seguía batallando con canciones como Rockin' in the Free World. Y es que su protesta es frontal: «No necesitamos más mentiras», repite desgañitándose en The Restless Consumer, una canción que recuerda a su legendario Southern Man. Acusa a su presidente de abandonar a los negros de Nueva Orleans, de espiar a los ciudadanos, y de «romper cada ley de nuestro país», con una fiereza sin precedentes en los discos contestatarios de la América reciente. Dice en su web: «Se trata de empujar a la gente y darle una voz. Estamos todos juntos. Es un disco sobre la unión».