IRUN. DV. La canción Bizitza bizi-tza da, incluida en el álbum Abenduak 29, el último trabajo discográfico de Jabier Muguruza,ha sido elegida Mejor Canción en Euskera en la décima edición de los Premios de la Música. Los nombres de los autores y los temas ganadores de este año se dieron a conocer el pasado viernes, en la gala celebrada en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.
El texto de Bizitza bizitza da fue escrito por Bernardo Atxaga, a raíz de los atentados del 11-M. La canción, musicalizada e interpretada por Jabier Muguruza, compitió con los temas Do, re, mi, de Oskorri e Itsasoari begira, de Benito Lertxudi. Esta no es la primera ocasión en que una canción de Jabier Muguruza recibe un Premio de la Música, ya que en 2004 el tema Hain guapa zaude obtuvo el mismo galardón.
El cantautor irundarra se mostraba ayer «muy contento con el premio, aunque no pude estar en Madrid para recogerlo. Esa misma noche teníamos un concierto en Zaragoza. Poco antes de que empezara la actuación, me llamaron de la discográfica y me dijeron que Bizitza bizitza da había ganado. Nos alegramos mucho. Todos habíamos hecho la quiniela para Lertxundi, por su trayectoria y por muchas otras cosas. En cuanto me enteré, llamé a Atxaga y a Katarain, que es el técnico que trabaja con nosotros. Los demás estábamos juntos y lo celebramos».
En el concierto de Zaragoza, y sabiendo ya que la canción había resultado ganadora, el cantautor irundarra interpretó Bizitza bizitza da. «Fue especial», cuenta. «Empezamos diciendo que la canción había recibido el premio y leí el poema en castellano, porque el texto es una pasada. El público estuvo muy participativo».
París y Río de Janeiro
Jabier Muguruza ofreció recientemente varios conciertos en París y en Brasil, de los que ha regresado satisfecho. «Nos ha ido muy bien», comenta. «En París ofrecimos tres conciertos en salas pequeñas, en las que el público entró bastante bien, por lo que creemos que podemos volver allí. Lo de Río de Janeiro fue muy distinto. Estuvimos en el Teatro Municipal y nos vimos sorprendidos por el público, porque es muy participativo. Empiezas a cantar y ellos siguen el ritmo con los dedos o te acompañan tarareando. Además, fuimos muy bien tratados. El balance, en ambos casos, ha sido bueno».