IRUN. DV. ¿Sabe usted lo que es el consumo fantasma? ¿Sabe que muchos aparatos eléctricos como la televisión, el vídeo, el microondas o los ordenadores siguen consumiendo energía si permanecen enchufados a la toma de corriente? ¿Sabe que, a la hora de comprar un lavavajillas, puede consultar una etiqueta en la que se le informa sobre la eficiencia energética del electrodoméstico? ¿Sabe cuánto se puede ahorrar si instala una bombilla de bajo consumo, en lugar de una incandescente? ¿Sabe con cada grado de más en el termostato de la calefacción, el consumo aumenta un 7%?
La exposición itinerante Energia bizi, instalada en la plaza de Olaketa, responde a éstas y a otras preguntas y resuelve muchas dudas sobre el consumo y el ahorro energético que surgen en la vida diaria. La muestra es una iniciativa promovida por el Ente Vasco de la Energía y el departamento de Industria del Gobierno Vasco y cuenta con la colaboración del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Irun.
Utilización responsable
«El objetivo de la exposición es informar a los ciudadanos sobre una utilización responsable y eficiente de la energía», señala Unai Gangoiti, encargado de la exposición. «Tratamos de dar una serie de consejos para poder ahorrar. También informamos sobre las ayudas que el Gobierno Vasco ofrece a quienes desean invertir en energías renovables».
Desde que descubrió la forma de hacer fuego hasta que ha sido consciente de su capacidad para el derroche, el ser humano ha dependido de la energía que le brinda su entorno para crecer y desarrollarse. La exposición Energia bizi hace un interesante viaje por la historia de la energía. También permite conocer las energías que hoy constituyen la base de nuestro consumo y que se están agotando. Así, repasa el origen y los usos del carbón mineral y del petróleo, los beneficios de una alternativa como el gas natural y los procesos de fisión y fusión nuclear y presenta una gráfica con las reservas mundiales de este tipo de combustibles.
La muestra presenta, además, las energías renovables, las alternativas que la naturaleza ofrece para consumir energía sin exprimir sus recursos. A través de las energías del mar, solar, hidroeléctrica, eólica, geotérmica y biomasa (materia orgánica de origen vegetal o animal) puede mirarse al futuro con cierto optimismo.
La Biocasa
Pero la sección más atractiva para los visitantes es la biocasa, «una reproducción de una pequeña vivienda, en la que pueden seguirse una serie de consejos para ahorrar energía», explica Unai Gaingoiti. «Muestra la mejor forma de contribuir al ahorro y a un uso racional de la energía durante las actividades domésticas diarias».
En la vitrocerámica, por ejemplo, se aconseja colocar cazuelas con una base de tamaño similar a la fuente de calor. En la lavadora, utilizar programas de agua fría siempre que sea posible y cargarla con suficiente ropa. En la calefacción, regular el termostato a 20º -temperatura considerada idónea para una vivienda- ya que por cada grado de más, el consumo aumenta un 7%. «Hay medidas muy sencillas que pueden ayudarnos ahorrar. Si todos las aplicáramos, nos haríamos un gran favor», añade Unai Gangoiti.