OÑATI. DV. El Aloña sigue manteniendo viva la esperanza del ascenso tras el partido de este domingo. El equipo se impuso por 2-1 al Mutriku en un encuentro en el que las expulsiones fueron la tónica dominante del encuentro.
Los locales encararon con buen ritmo el comienzo del partido, y tuvieron dos claras ocasiones que les pudieron adelantar en el marcador. Pero tras la lluvia que cayó durante todo el día, el campo no estaba en las mejores condiciones, los jugadores se mostraron nerviosos, sin precisión, y empezaron a precipitarse. El Mutriku aprovechó esta circunstancia y se colocó en el medio del campo, haciendose con el dominio del juego. Como resultado, los de Mutriku se adelantaron en el marcador en el minuto 40.
Pero tras el descanso, el árbitro comenzó con la retahíla de expulsiones (cinco en total), lo que hizo que el Mutriku se saliese del encuentro. Ésto, unido a la entrada del boliviano Bazán, oxigenó al equipo local y el jugador marcó los dos goles de la victoria.
La paciencia que mostraron los jugadores locales obtuvo sus frutos y el Aloña atisba cada vez más posible la posibilidad de ascender. Como afirma el técnico Aitor Orueta «la semana que viene se puede decidir el ascenso, si nosotros ganamos y el Real Unión pierde, por eso tenemos que creernoslo». Al tener la posibilidad de ascender tan cerca, los nervios están a flor de piel, y hay que intentar apartarlos. «La intranquilidad la tenemos metida en el cuerpo, no jugamos el balón, no nos arriesgamos, jugamos en largo y realizamos pocos contrataques. Cada jornada que pasa la ilusión es mayor, pero los nervios también. Lo importante ahora es centrarnos en el siguiente partido, porque va a ser importante», señala el técnico.
A la espera del Comité
De momento, tanto el equipo como la afición oñatiarra tendrá que esperar antes de encauzar sus pasos, porque esta tarde se conocerá la decisión del Comité de Competición respecto al encuentro del domingo en Azkoagain.
Ésta bien puede decidir dar por ganado el partido al Aloña o decantarse por convocar a ambos equipos para que disputen el tiempo restante del partido, un total de ocho minutos según el árbitro Ayesa. Al parece, cuando un equipo se queda con seis jugadores el Comité ya le da por perdedor, no obstante habrá que esperar hasta conocer la decisión final.