ARRASATE. DV. La pista forestal que une Mietzerreka con Altamira, por San Cristóbal, se ha convertido en un atajo tan transitado como peligroso para el creciente número de conductores que se aventuran a sortear por esta ruta alternativa el corte de carretera, establecida a la altura de Muxibar (Bizkaia etorbidea). Este paso, que transcurre junto al cementerio de San Cristóbal, que ya con anterioridad había propiciado varios accidentes, se cobró su primera víctima mortal el pasado viernes día 5. Una persona, de 35 años, falleció y dos más resultaron heridos al precipitarse por un terraplén de unos tres metros de altura el todoterreno en el que viajaban.
El trágico accidente tuvo lugar poco después de la medianoche, en circunstancias que se investigan. Al parecer, el vehículo ocupado por los tres jóvenes descendía de San Cristóbal hacia Mietzerreka, cuando, por causas que se desconocen, se salió de la pista, se precipitó por un desnivel y quedó volcado en el recinto donde se guardan los camiones de la basura de la Mancomunidad. Esta instalación, ubicada entre la pista de una autoescuela y el almacén de Mosaicos OMU, linda con uno de los puntos más peligrosos de la pista de San Cristóbal: una curva en pendiente muy pronunciada y con el peralte al revés. Si a esto añadimos que el firme es de hormigón, con una adherencia muy mala; que la tarde del viernes llovió, y que la curva en cuestión carece de bionda o protección alguna, la circunstancias del trágico accidente parecen perfilarse con bastante claridad. Ésa es, al menos, la impresión predominante entre los trabajadores de las distintas empresas radicadas en el polígono de Mietzerreka.
A juicio de estos, el mortal accidente del viernes no sólo se veía venir, sino que «aún puede haber muchos más», asegura un trabajador que solicitó el anonimato. «Hemos presenciado ya numerosos percances -atestigua otro-, con reiteradas salidas de calzada e incluso un par de vehículos que han acabado en el lecho del río (Mietzerreka)».
La pista hormigonada de San Cristóbal se abrió al público hace ya más de una década, coincidiendo con la inauguración del nuevo cementerio. Desde entonces, sus escasos usuarios han sido casi exclusivamente vecinos y empleados de la zona.
Obviamente, la pista no reúne las condiciones necesarias para la seguridad del tráfico. Su firme de hormigón, unida a su pronunciada pendiente, han ocasionado más de un susto a los conductores que se aventuran por ella. Cuando llueve, y no digamos si nieva o hiela, este camino se convierte en una pista de patinaje. La escasa adherencia del hormigón, sobre todo en el descenso, ha ocasionado ya numerosas salidas de calzada, como atestiguan los conocedores de lugar.
Corte en Muxibar
Las características de esta pista forestal no tendrían ninguna particularidad si no fuera por el hecho de que, a raíz del corte de la carretera en la rotonda de Muxibar, el tráfico por este peligroso atajo se ha multiplicado hasta límites insospechados.
El intenso tráfico proveniente de Kanpanzar es dirigido hacia Epele, donde se suma al ya de por sí congestionado tráfico que circula entre Arrasate y Bergara y el enlace con la autopista AP-1, sobre todo en las horas punta. El resultado es que el tránsito se hace muy lento y pesado. Por ese motivo, son cada vez más los conductores que eluden el atasco de Epele, aventurándose por la pista de San Cristóbal. Para más inri, «la señal de 'carretera cortada' existente a la altura de Mietzerreka en sentido Arrasate, exhibe una flecha desvío a la izquierda que invita a adentrarse por la pista, en lugar de encaminar el tráfico hacia Epele», señala un vecino.
Los hay también que, sin ningún reparo, «ignoran la señal de 'carretera cortada' y descienden hasta Muxibar; una vez allí prosiguen su camino invadiendo el único carril abierto en sentido ascendente, y continúan por la calle Zarugalde en dirección prohibida», según relataba un trabajador de la Mancomunidad, que asegura haber topado con uno de estos listos y haber tenido que echar marcha atrás en Zarugalde para dejar paso al infractor que circulaba en sentido contrario.
Para evitar todos estos peligros, los vecinos piden la reapertura con semáforo alternativo de la rotonda de Muxibar.