SAN SEBASTIÁN. DV. Necesitan ayuda pero ellos deciden cómo, cuándo y dónde. Viven en sus propios domicilios y persiguen el mayor grado de autonomía posible, para lo cual cuentan con el apoyo de la Diputación. El departamento para la Política Social puso en marcha, en 2004, el programa piloto de Apoyo a la Vida Independiente. Cuatro discapacitados, dos hombres y dos mujeres de entre 30 y 40 años, fueron los primeros beneficiarios de esta ayuda. El balance fue «muy satisfactorio». Actualmente, once guipuzcoanos con discapacidad física grave viven en sus casas, con ayuda de asistencia personal, gracias a este programa. Dos guipuzcoanos más se incorporarán en breve.
La diputada para la Política Social, Esther Larrañaga, señaló ayer que los destinatarios de este plan foral son personas que sufren una discapacidad física «muy importante», de entre el 77 y 95%, por lo que tienen «altas necesidades de apoyo». Es decir, requieren de una tercera persona para llevar a cabo gran parte de las actividades cotidianas, como vestirse, asearse o comer. Para incorporarse al programa, al que la Diputación destina 187.000 euros, es condición «básica e imprescindible» que la persona sea capaz de organizar su vida y tomar las principales decisiones en el día a día. También deben disponer de una vivienda, bien en propiedad o en alquiler. A partir de ahí, según explicó Larrañaga, cada persona que participa en el programa «es la responsable de organizar la cobertura de sus necesidades de atención».
Los posibles beneficiarios deben presentar a la Diputación un proyecto escrito en el que detallan sus necesidades y su plan de atención. La entidad foral valora el proyecto y ofrece una ayuda económica para que los participantes vivan en su domicilio, en vez de en una residencia, por ejemplo, y organicen su propia asistencia. Las ayudas económicas ascienden al coste que tendría una plaza residencial para esa persona y que puede oscilar entre los 8.000 y 28.000 euros anuales. Larrañaga matizó que este programa es compatible con otro tipo de recursos forales. A día de hoy, son once los guipuzcoanos que participan en el programa. Siete son hombres y cuatro mujeres. La media de edad ronda los 40 años y siete de ellos se desplazan en silla de ruedas. «Cinco viven en pareja y 6 solos. Cuatro de ellos tienen un grado de minusvalía del 95%», explicó Larrañaga.
Dentro del programa, la Diputación ha organizado las II Jornadas de Vida Independiente que, bajo el lema Tú mismo, acogerá el Kursaal donostiarra el 15 y 16 de junio. El plazo de inscripción para asistir a las charlas y los talleres de trabajo se cerrará el 7 de junio.