TOLOSA. DV. El balance de las Jornadas de la Naturaleza sobre urbanismo insostenible, recién concluidas, no arroja lugar a dudas: hay que revisar el actual modelo de crecimiento urbanístico, que deshumaniza las ciudades, las hace inhabitables y destroza nuestro entorno natural. La excelente conferencia de clausura protagonizada por Araujo y Forges fue reveladora en ese sentido.
El gran naturalista, apoyado en los certeros dibujos improvisados de su compañero, ofreció datos que realmente invitan a pensar, como cuando dijo que en los últimos diez años se han construido más viviendas en España que en los 24 años anteriores, o que el 50% del cemento que se gasta en toda Europa al año se emplea en las edificaciones de la costa valenciana. Por no decir de los 3 millones de horas que se pierden al año en los atascos de Madrid o del hecho de que una megaurbe como Tokio consuma la misma energía diaria que todo un país como Francia.
Shole Martín, coordinadora de las Jornadas organizadas por la Fundación Naturgintza, expresaba ayer su satisfacción por la calidad de los ponentes y la favorable respuesta del público. «Al final ha quedado demostrado que la gente se interesa por una cuestión que en principio parece muy técnica, pero que después se revela como cercana y que nos atañe mucho, cada vez más. Estamos muy satisfechos por el éxito de la participación».
La directora de las Jornadas quiere agradecer públicamente la «actitud positiva y cercana» de conferenciantes tan prestigiosos. «Han mostrado su experiencia, sus conocimientos, pero también han sido totalmente asequibles. Para nosotros, por ejemplo, que un naturalista como Araujo sea amigo de Tolosa es todo un lujo impagable».
Quizás las Jornadas hayan servido también para vender el modo de vida que ofrece una ciudad como Tolosa, en contraposición con los problemas de las grandes ciudades de los que se hablaron en las diferentes charlas. Catedráticos como Ramón López de Lucio o Salvador Rueda visitaron durante más de horas la villa tolosana antes de dar su charla y se quedaron muy complacidos de lo que vieron.
«Es una ciudad ideal para favorecer las relaciones sociales, que se puede recorrer a pie, donde no se necesita el coche para moverse, urbanísticamente bien desarrollada, con un comercio de calidad y unas plazas preciosas», les comentaron a las responsables de la organización.
En fin, quizás dé por pensar que mientras en Tolosa la polémica surge cuando se habla de peatonalizaciones y de aparcamientos, se está planteando como modelo de futuro para las urbes la creación de pequeñas microciudades dentro de ellas, donde andar veinte minutos para desplazarse a los lugares se antoja como un lujo que ahora les resulta impensable.
Infraestructuras
Las Jornadas también sirvieron para cuestionar los grandes proyectos de infraestructuras que se venden como importantes para el desarrollo social. Es el caso del tren de alta velocidad. Los expertos cuestionaron su necesidad y apostaron por aprovechar y mejorar los recursos existentes. También dijeron que era el momento de frenar el proceso de construcción de viviendas, de replantearse la cuestión y empezar a trabajar en serio en la reforma de las muchísimas viviendas vacías existentes en todas las ciudades.
La Fundación Naturgintza organiza, además, dos nuevas conferencias como complemento a las Jornadas. Una de ellas correrá a cargo del prestigioso científico Eduardo Punset. Será el 13 de junio en Chillida Leku y se está planteando la posibilidad de organizar un autobús desde Tolosa si hay un número suficiente de personas interesadas.