ABALTZISKETA. DV. Alrededor de 18.000 ovejas, 800 vacas y 600 yeguas pastaran los próximos meses en las campas de Aralar. Tras el lanzamiento de un cohete, en torno a las 12 del mediodía, ayer se abrieron oficialmente los pastos para el ganado que tras permanecer estabulado durante los meses de invierno permenecerá en las campas que rodean al Txindoki hasta el próximo otoño.
El buen tiempo y la jornada festiva animó a miles de personas a acercarse a Larraitz. La mayoría tuvo que pasar un buen rato en la enorme cola de vehículos que se formó durante la mañana desde Abaltzisketa hasta la popular ermita situada en la falda del Txindoki.
Sólo los más madrugadores pudieron disfrutar de la llegada de los primeros animales que atravesaron la 'puerta' a Aralar guiados por sus propietarios. Ellos fueron los protagonistas de una jornada en la que los más pequeños disfrutaron con la observación de vacas, terneros, caballos, yeguas, potros, burros, pollinos, perros... Entre ellos se encontraba la pequeña oriotarra Amaia Izagirre, su hermana Ane y sus padres, que se acercaron hasta Larraitz con sus amigos de Amezketa, Asier y Alaitz Artola y sus aitas. Amaia aseguraba que «los que más me gustan son los toros. Cuando nos hemos acercado han empezado a saltar, pero yo no me he asustado».
Desde la cima del Txindoki
Las dos familias iban a comer en Larraitz aprovechando la soleada jornada en la que muchos aficionados a la montaña se animaron a disfrutar de la vista desde la cima del Txindoki. Esta aparecía totalmente despejada y desde lo más alto «se podía ver todo el valle. Estaba totalmente despejado y hemos disfrutado tanto en la subida como en la bajada, porque hacía un magnífico tiempo para pasear o incluso para estar allá arriba tranquilamente» comentaban José Ramón Jauregi y Mari José Ormazabal, de Lasarte-Oria, que salieron desde Larraitz en torno a las 9.30 de la mañana. Después del hermoso paseo la pareja regresó a primera hora de la tarde se acercaron a los alrededores de la ermita, donde se encontraban los puestos de comida. En ellos se pudo degustar un buen talo con chorizo, sidra, takoli o adquirir queso Idiazabal, pan casero, chorizos elaborados con carne de ciervo, miel,...
En el programa festivo de ayer, organizado por la mancomunidad de Ernirio-Aralar, tampoco faltó la música de Ansa Ahizpak, el humor de Gorostidi, los bertsolaris Sarasola y Gorostidi o la exhibición de los aizkolaris Lasa y Aierbe II.