PAMPLONA. DV. Unas 600 personas según la Policía Municipal, y entre 2.000 y 2.500 según los organizadores, se manifestaron ayer en Pamplona convocados por LAB con motivo del Primero de Mayo, jornada en la que reivindicaron una Euskal Herria libre ta sozialista (Euskal Herria libre y socialista).
En declaraciones antes de comenzar la marcha, el secretario general de LAB, Rafa Díez, incidió en su reclamación de una Euskal Heria libre «porque vivimos una coyuntura política caracterizada por el alto el fuego de ETA que puede permitir a este país construir un escenario de diálogo, negociación y acuerdo que debe estar pivotado en el respeto a los hombres y mujeres de Euskal Herria».
Según Díez, «los trabajadores tenemos la oportunidad de construir esa paz, de hacer surgir un escenario democrático», un objetivo que consideró «un reto del movimiento sindical en los próximos meses».
Ya en el plano laboral, Díez se refirió a la necesidad de construir «un modelo social alternativo» ya que «no estamos dispuestos a seguir en los parámetros del modelo económico y social que se nos ofrece desde Pamplona y Vitoria».
La marcha recorrió las calles del centro de Pamplona encabezada por una pancarta con el lema Euskal Herria libre ta sozialista, sostenida por los dirigentes del sindicato, a la que seguían centenares de simpatizantes, entre ellos el dirigente de la ilegalizada Batasuna Pernando Barrena.
La manifestación finalizó en la Plaza del Castillo, donde intervino además el delegado de LAB en la planta navarra de Volkswagen Benito Uterga, quien lamentó la situación actual, en la que la multinacional ha anunciado el recorte de producción en Navarra ante la falta de acuerdo en la negociación del convenio, y criticó la «presión» que esto supone.
Aseguró asimismo que «la dirección es la responsable» de que parte de la producción de Landaben se traslade a otras plantas, y aludió a que ésta era una decisión tomada con anterioridad al conflicto del convenio.
La central abertzale celebró veinte manifestaciones en otras tantas comarcas vascas. En Donostia participaron varios cientos de personas y al inicio de la misma, unos jóvenes colgaron una pancarta de un edificio en obras en el Boulevard con el lema La precariedad mata y simularon un accidente mortal. n