BILBAO. DV. Les sorprendieron in fraganti antes de que pudieran culminar su macabro plan. Cuando llegó la Ertzaintza, el grupo de jóvenes tenía aterrorizado al mendigo: introdujeron papeles por debajo de la puerta del cajero en el que dormía «con la intención de prenderles fuego», según detalla la denuncia, al tiempo que le decían: «¿de hoy no pasa, te vamos a quemar, hijo de puta!». Cuando la víctima intentó escapar, le lanzaron piedras y todo tipo de objetos que sacaron de un contenedor. Los dos detenidos tienen 17 y 22 años y la Policía ha identificado a otros tres presuntos cómplices, de 16, 17 y 18 años.
El ataque al indigente ocurrió a las tres de la madrugada de ayer, en el barrio bilbaíno de Santutxu. Una patrulla de la Ertzaintza de la comisaría de Bilbao que circulaba por la calle Zabalbide observó, al llegar a la confluencia con la calle Santutxu, cómo unos jóvenes que se encontraban junto a una sucursal bancaria huían al percatarse de la presencia policial. Los agentes vieron a un hombre que salía de un cajero y reclamaba su ayuda: «¿Me han intentado matar!», gritaba. Los ertzainas corrieron tras el grupo de jóvenes y lograron capturar a dos de ellos, M.P.A.M, de 22 años y un menor, un adolescente de 17 años.
La persona que pedía socorro resultó ser un indigente que había escogido la zona de los cajeros de las oficinas de La Caixa para pasar la noche. Aún asustado, relató a la Policía vasca lo que le había ocurrido. Explicó que estaba durmiendo cuando un grupo de chavales, «cinco o seis», recordó, llegaron en actitud violenta y comenzaron a golpear la puerta del cajero con cadenas y candados de moto mientras le amenazaban de muerte. «¿De hoy no pasa, te vamos a quemar, hijo de puta!», le gritaron, según consta en la denuncia que presentó la víctima en la comisaría.
Intento de fuga
El indigente se percató de que dos de los jóvenes se habían agachado y estaban metiendo papeles por debajo de la puerta. Ante la sospecha de que quisieran prenderlos fuego con la intención de quemarle vivo, el vagabundo decidió abrir la puerta del cajero para intentar huir de sus agresores, según relató la víctima. Al ver que trataba de escapar, los agresores comenzaron a lanzar contra él todo tipo de objetos que sacaron de un contenedor de obras cercano. Le tiraron piedras, una bolsa con pilas, piezas de una vajilla de loza y hasta cubiertos. La fortuna quiso que apareciera en ese momento la patrulla policial y los jóvenes salieron a la carrera.
Los ertzainas, ante el relato de la agresión, y al comprobar que los objetos a los que había hecho referencia el sin techo se encontraban esparcidos por el suelo, decidieron detener a los dos individuos retenidos tras la persecución, de 17 y 22 años. Ambos están acusados de agredir y amenazar de muerte a una persona, según informaron ayer fuentes del Departamento de Interior. Los agentes encargados del caso han identificado a tres jóvenes que lograron huir, dos de ellos menores.
Esta agresión repite macabros sucesos que se han registrado en otras ciudades españolas en los últimos meses, algunos de ellos protagonizados por menores de edad. En abril un juez condenaba a un adolescente de 17 años a ocho años de internamiento por quemar viva a una indigente en un cajero automático de Barcelona, junto a otros dos jóvenes.