Mikel Ortiz escribe: «Cuando se inauguren las escuelas de Zuloaga no sé qué uso se le va a dar al edificio de Urgull, y si se seguirá manteniendo en tan espléndida ubicación un edificio tan feo e impactante, pintado de amarillo chillón. Ruego al Ayuntamiento que insista ante la Consejería de Educación que, si no se va a derribar tan desafortunada construcción que, por favor, se le dé un tratamiento a la fachada a base de plantas enredaderas para así disimular la estructura, eliminando de una vez por todas ese color chillón tan llamativo que estropea toda la vista de tan bella zona de la bahía. Todo el que viene de fuera comenta la negativa imagen del edificio en la zona turística por excelencia de la ciudad».