SEVILLA. El Real Betis y el Athletic se repartieron los puntos en un partido en el que tras una gran intensidad y emoción, hasta que se produjo el empate. Después, el conformismo pareció colmar las aspiraciones de los contendientes.
La necesidad de puntos, tanto para el Betis como para el Athletic, hizo que los dos equipos se tomaran el partido con interés y se produjeran ocasiones de gol.
Hasta el primer cuarto de hora fue el equipo verdiblanco el que tuvo mayor tiempo el balón y distribuyó mejor su juego, ante un Athletic que se pertrechó en su campo para tratar de sorprender en algún contragolpe. El equipo dirigido por Javier Clemente tuvo ocasiones para haber puesto el partido claramente a su favor ante un Betis «comido» por los nervios, tras el primer cuarto de hora.
Ismael Urzaiz (m.14), en remate de cabeza, a dos metros del marco bético, provocó una intervención providencial de Doblas. A los 16 minutos otra vez Urzaiz provoca los nervios en los locales, con jugada y centro al que no llegó Yeste por la anticipación de Nano.
Pareció despertar el Betis de su letargo y a los 26 minutos el brasileño Robert batió a Lafuente en un difícil remate de cabeza, tras centro de Edu, en acción en la que los jugadores bilbaínos reclamaron que el balón no entró en la portería. En el segundo tiempo Javier Clemente decidió sacar a su «artillería» con Aduriz en la cancha, por Amorebieta, lo que provocó que el Athletic cobrara nuevos bríos y pusiera cerco a la portería de Doblas, aunque más con corazón que con efectividad.
Porque fue el brasileño Assunçao el que (m.54), a punto estuvo de alterar el marcador. Ismael Urzaiz, minuto 66, remató solo un balón que fue neutralizado por Melli, con balón despejado en la misma línea de gol. Pero tanto fue el cántaro a la fuente que... Lacruz, en el minuto 67, se encargó de batir a Doblas, desde cerca, tras un rechace del portero.
Hasta el final el Athletic de Bilbao, incomprensiblemente, bajó de manera notoria su intensidad, lo que dio «aire» a un Betis ahogado en sus nervios. EFE