El segundo de la corrida de Valdefresno tuvo las mejores hechuras en el tipo de su procedencia: Lisardo Sánchez.En los cuatro muletazos de tanteo con que abrió por abajo Antonio Barrera quiso el toro sin reservas y por las dos manos. Con todavía un aire abierto, que luego ya no. De todos los trabajos que Antonio Barrera ha firmado en Sevilla éste fue el más maduro y redondo. No el más emotivo. Por su notoria seguridad. El cuarto, faena fácil, decidida e interminable de Miguel Abellán. Buen toro fue también el sexto pero se le acabó el fuelle y terminó por no convencerle una faena algo titánica de Luis Bolívar.