KATMANDÚ. DV. Con cuatro horas de retraso y un primer ministro de 84 años ausente por su delicado estado de salud, Nepal escenificó ayer el arduo regreso de la democracia al país con la primera sesión del Parlamento desde hacía cuatro años. En mayo de 2002, el rey Gyanendra disolvió la Cámara en su intento por imponer una monarquía absolutista que, al final, ha resultado tan fallido que ahora va a acabar perdiendo todo su poder.
Tal y como habían acordado los siete partidos políticos de la oposición, el Parlamento anunció ayer que convocará elecciones para designar una Asamblea Constituyente que redactará una nueva Constitución. Dicha Carta Magna convocará un referéndum para escoger entre monarquía o república.