Una vecina de Tolosa expresa su queja sobre los problemas de accesibilidad en la casa de cultura: «Muchos hombres y mujeres acuden al taller de pintura que se ofrece en el último piso de la casa de cultura de Tolosa. A este taller asiste gente joven, pero también personas mayores y jubilados. A estos últimos, algunos con molestias físicas propias de la edad, la falta de un ascensor hasta el último piso les impide acceder al taller con normalidad, lo que hace que a pesar de su gran afición por la pintura se lo piensen dos veces antes de subir. Además, hay que tener en cuenta que las escaleras del último tramo son más empinadas de lo habitual, incluso peligrosas para cualquier persona. Esto, sin tener en cuenta que en el caso de que quisiera asistir una persona minusválida, su acceso sería imposible. Por ello, a quien corresponda, que solucione pronto el problema.
También en la casa de cultura, -comenta la misma lectora-, el acceso a la puerta de entrada es también complicado porque las rampas son demasiado cortas y la tablillas suelen entorpecer más que frenar el paso».