Refiriéndose a las reformas que se llevan a cabo en Cristina Enea,el alcalde comentó en la prensa que se incluye el derribo de un inmueble de los años 40, la casa del guarda, ubicada a medio camino en la subida hacia el palacio, un edificio que no está en el legado del duque de Mandas...
Señor alcalde, el legado del duque de Mandas entre otras cosas dice . . . «prohibo terminantemente que las casas secundarias o dependencias sean habitadas por personas que no sean jardinero, trabajadores o criados en la misma finca...» Consultados los distintos servicios del ayuntamiento como Archivo municipal, Patrimonio, Urbanismo y Parques y Jardines, en ninguno de ellos, nos han podido aportar dato alguno sobre la construcción de ese edificio salvo, la relación de empleados que lo habitaron hace no muchos años. Sin embargo, en un plano fechado en San Sebastián a 28 de diciembre de 1868 firmado por Múgica y Osinalde procedente del archivo de la Diputación, aparecen dibujados la planta, fachada principal, alzado de costado y sección de lo que fue la casa del jardinero de Cristina Enea. Dicha casa, llevaba adosada un invernadero que era alimentado por una estufa. Hay constancia documental que corrobora que en Cristina Enea hubo un invernadero. Salvo algunos detalles que aparecen en los planos como, el balcón corrido de la fachada principal, que no lo hemos llegado a conocer, en la distribución y medidas, existe gran similitud entre la casa del plano y la recientemente derribada. Si nos fijamos, en los dos casos, las casas se ubican sobre una plataforma trapezoidal elevada (donde ahora se quiere construir el mirador).
Pero de lo que no hay duda es que, el espacio que media entre la casa y el talud, en los dos casos, es el mismo y que estamos hablando del mismo lugar de ubicación y por los indicios que tenemos estamos hablando de la misma casa.. Antes del derribo de esta, en el lado que estuvo el invernadero, pudimos apreciar, como en el suelo, todavía se encontraban los trazos de su distribución interior. Es probable que, a través de los años, la casa del jardinero haya sufrido algunas modificaciones y deterioros, sobre todo, en los adornos realizados en madera, propensa en nuestro clima a la pudrición. Pero ¿nos quiere hacer creer el señor alcalde que, el ayuntamiento donostiarra construyó dicha casa en los años cuarenta, en plena posguerra? ¿con invernadero y todo? ¿Cómo no se encuentra constancia presupuestaria y documental de la misma? O ¿acaso han sido los pavos reales en la conversación intima que mantuvieron con usted, los que le transmitieron el dato? Tendrá que demostrarlo. De lo contrario, seguiremos pensando que se ha derribado la casa del jardinero que el duque de Mandas construyó en 1868 en el parque de Cristina Enea.