SAN SEBASTIÁN. DV. El secretario general del sindicato LAB, Rafa Díez Usabiaga, manifestó ayer que no se podrá hablar de «irreversibilidad» de la situación creada tras el alto el fuego de ETA hasta que no haya un diálogo entre el Gobierno y ETA, y se cree una mesa de partidos. En una entrevista concedida a ETB, Díez Usabiaga indicó, sobre la verificación del alto el fuego permanente, que «es un hecho objetivo la decisión de ETA, que tiene toda la verosimilitud». «ETA tiene un grado de constancia evidente», añadió.
No obstante, preguntado por si es «irreversible» el alto el fuego, recordó que sólo han transcurrido cuatro o cinco semanas desde el anuncio de ETA y dijo que «es necesario más tiempo para consolidar la situación». «Creo que es necesaria, para que realmente hablemos de realidades irreversibles, la constitución de la mesa de partidos como instrumento para que realmente el proceso de diálogo, negociación y acuerdo esté encarrilado», reiteró el líder del sindicato de izquierda abertzale.
Asimismo, Díez consideró «fundamental que el Gobierno también adopte la decisión de empezar un diálogo y negociación con ETA para hablar en términos de irreversibilidad». Por ello, insistió en que «en los próximos meses hay que buscar anclajes sólidos a la expectativa que esta situación genera».
Verificaciones
El dirigente sindical explicó que su preocupación es «si realmente se produce la otra verificación», no sólo la de la actividad de ETA. «Nosotros lo que queremos también es verificar si realmente el Gobierno español está en disposición o voluntad de aportar a un escenario de soluciones políticas o de paz», apuntó. En esta línea, manifestó que su balance en las últimas semanas «es preocupante», por las detenciones, encarcelamientos o prohibiciones de actos.
Por otra parte, denunció que las informaciones aparecidas en las últimas semanas sobre nuevas remesas de cartas de extorsión a los empresarios se enmarcan en una campaña de «verdadera guerra sucia que nada tiene que ver con la realidad», propiciada, a su juicio, por el PP y sectores afines.
Añadió que los actos violentos de Barañáin y Getxo «son incompatibles» para avanzar hacia la paz, «lo mismo que las detenciones, la prohibición de actos públicos de la izquierda abertzale, la no modificación de la política carcelaria o juicios como el del sumario 18/98».