MADRID. El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, aseguró ayer que el futuro sobre la estructuración de Navarra «ni va a estar ni puede estar condicionado en ningún momento al diálogo con una organización terrorista», y comprometió a su partido a aceptar «siempre» lo que la sociedad navarra decida.
En relación a las extorsiones a empresarios, el máximo dirigente jeltzale consideró que el Gobierno «tiene datos que hacen pensar que puedan obedecer a inercias de situaciones anteriores», y añadió que el alto el fuego debe ser «universal» y que no puede haber colectivos «excluidos» de la ausencia de violencia, como el de los empresarios
El presidente del EBB también defendió el acercamiento de los presos de ETA y la consideración de sus familiares y allegados como «potenciales agentes de paz y reconciliación» son actualmente «elementos imprescindibles al servicio de la pacificación», al tiempo que destacó la necesidad de «no convertir» a las víctimas del terrorismo «en agentes políticos» para evitar que acaben siendo «víctimas por segunda vez».
«Está llegando el momento de dar, definitivamente, una nueva orientación, consensuada, dinámica y flexible a la política penitenciaria» para avanzar «en el difícil camino de la reconciliación», destacó Imaz en su intervención en unos desayunos informativos.
El líder jeltzale añadió que el acercamiento de presos etarras es una cuestión que se debería haber llevado a cabo «hace mucho tiempo, posiblemente hace diez años», y recordó en este sentido cuando cinco semanas después del alto el fuego de ETA de 1998, el Gobierno popular, con José María Aznar a la cabeza, presentó una propuesta de resolución en el Congreso -aprobada por unanimidad--, en la que se hablaba «de la necesidad de consensuar» una política penitenciaria que acompañe a un proceso de paz.
En este proceso, destacó el presidente del PNV, una de las claves radica en que los partidos políticos y los agentes sociales «respeten la memoria de las víctimas del terrorismo» y velen por su «reconocimiento social y político».
«El universo de pensamientos de las víctimas -continuó- es absolutamente plural» y, destacó, mientras que unas critican al PNV por «mantener una posición a favor del diálogo», otras apuestan por que se hable, «incluso con violencia», con el objeto de intentar lograr que no mueran más personas. Es por ello, subrayó Imaz , que «no podemos envolver a las víctimas en el debate político».
Preguntado sobre si es compatible la idea de que el respeto a las víctimas sea mayor con la reunión que hace unas semanas mantuvieron el lehendakari y Otegi, cuando éste no ha condenado la utilización de la violencia, Imaz explicó que la obligación de su partido es «generar el diálogo con todos los sectores políticos de la sociedad vasca» con independencia de que se compartan o no los principios o los planteamientos políticos. «Si nadie hubiera hablado en ningún foro hasta este momento, no estaríamos en esta situación», indicó el presidente del PNV. EUROPA PRESS