MADRID. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo ayer que no se va a modificar la Ley de Partidos que ilegalizó a Batasuna ni la política penitenciaria respecto a los presos de ETA. En declaraciones a RNE, expuso que «si Batasuna quiere entrar en el juego democrático tiene que cumplir las reglas de ese juego, y las reglas están establecidas con claridad en la Ley de Partidos», que recoge que no puede haber un partido que ampare o justifique cualquier tipo de violencia.
El ministro consideró «inaceptable» la comparación hecha por Batasuna al calificar de graves tanto los últimos ataques violentos como la detención de una persona que presuntamente portaba bonos de ETA. Así, según el ministro, mientras «la detención de un presunto etarra es un acto de justicia, poner una bomba en una ferretería sencillamente es una canallada ilegal». Para Rubalcaba, Batasuna «ha dado un paso en la medida en que ha dicho que el ataque es un hecho grave, cosa que hasta ahora no había hecho jamás y nosotros tomamos nota de ese paso, pero es un paso insuficiente y tiene que dar más».
Respecto al llamamiento del lehendakari para el acercamiento de presos, el ministro reiteró que «no va a haber cambios en la política penitenciaria a corto plazo, no nos lo hemos planteado y cuando lo hagamos lo diremos a los partidos democráticos y al conjunto de los españoles».
Investigación policial
Por otra parte, el ministro del Interior desveló que el Gobierno dispone de «datos» que le permiten «desligar a la cúpula de ETA y de Batasuna» de los dos ataques del pasado fin de semana en Barañáin y Getxo, aunque matizó que el Ejecutivo no tiene aún «una certeza completa» sobre la autoría.
Explicó que las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia están «acabando los trabajos» de investigación pero ya «se inclinan por pensar» que los ataques no responden a una decisión de la dirección de ETA o de Batasuna y que, por lo tanto, tampoco se estaría ante un «rebrote de la kale borroka, sino frente a hechos que tienen otra lógica diferente».
Rubalcaba reiteró que el Estado dispone de «medios» y «mecanismos suficientes para saber si se trata de lo uno o de lo otro» y añadió que también está tratando de «averiguar» quiénes son los autores de los ataques «para ponerlos a disposición judicial».
Mientras, fuentes consultadas por la agencia Europa Press aseguraron ayer que Batasuna hizo llegar al Gobierno que ETA no había ordenado los ataques en Barañáin y Getxo, aunque en este segundo caso admitía que podía haber sido obra de un incontrolado. En este mensaje, transmitido por los cauces habituales, la izquierda abertzale también transmitió su preocupación por los hechos y la repercusión que este tipo de acciones pueden tener en el proceso de paz tras el alto el fuego, según señalaron las mismas fuentes. AGENCIAS