IRUN. DV. Brocados, encajes, lanas, papel de seda, telas gruesas y delicadas, lisas y estampadas son algunos de los materiales que Juncal Alfonso combina con óleo, pastel y pintura acrílica para expresar su universo artístico. Con estos elementos y puntadas de hilo, la joven pintora irunesa ha cosido las historias de su exposición 'Aventura narrativa', instalada en la Biblioteca Municipal, dentro del programa organizado con motivo del Día internacional del Libro.
El costurero de nuestras abuelas se traslada al mundo creativo en esta muestra, que tiene algo de cuento infantil y mucha poesía. «He enfocado la exposición desde el punto de vista narrativo», explica Juncal Alfonso.
«Hay varias historias que pueden enlazarse en los cuadros, si el espectador está dispuesto a hacer el esfuerzo de enlazarlas. He utilizado varias técnicas. Hay cuadros centrados en los tejidos, hay collages y hay óleos, estos últimos más fáciles para el espectador. La gente está más acostumbrada a las técnicas clásicas y tradicionales. Pero yo prefiero experimentar. Intento que los cuadros sean provocativos. Me gusta su lado táctil, que la gente los toque para conocerlos de otra manera. Los cuadros no sólo pueden verse por los colores, sino también sentirse a través de las texturas. El tacto es un sentido que potenciamos muy poco. Nos guiamos demasiado por la vista».
Licenciada en Bellas Artes y alumna de José Luis Herrero, Javier Sagarzazu y Helena Elbusto, entre otros artistas, Juncal Alfonso ha realizado ya varias exposiciones individuales y colectivas.
La muestra instalada en Ikust Alaia es original por la presentación de sus cuadros de formato más grande, que se apoyan sobre pedestales hechos con libros.
«Estamos en la Biblioteca, por lo que nos pareció una buena idea que el libro estuviera presente en la exposición», añade Juncal.
La elección del tejido como materia principal de su trabajo se debe «a que las telas tienen mucha sensualidad y mucho carácter y me gusta transformarlas en lo que yo quiero. Por otra parte, he visto a mis abuelas tejer, hacer ganchillo y es posible que ese trabajo me haya influenciado. Pero lo que tengo claro es que no quiero saber coser. Quiero decir, que no me gustaría aprender a manejar esos materiales de una manera tradicional, ajustándome a las reglas, sino saltármelas para que el proceso sea más creativo».