Según informó el Departamento de Interior en un comunicado, los autores suelen trabajar habitualmente en pareja, distrayendo a la víctima para después extraerle el dinero en efectivo en el acto, o apoderarse de su tarjeta, tras quedar supuestamente bloqueada, ya que poco después, efectúan extracciones de sus cuentas en otras entidades.
Desde finales del pasado mes, la Ertzaintza ha recogido un total de nueve denuncias de estafas y robos entre clientes de sucursales bancarias, cuando se encontraban realizando diversas operaciones en los cajeros automáticos.
Denuncias en diversos puntos
Cuatro de los hechos denunciados se han registrado en San Sebastián, tres en Hondarribia, uno en Orio y otro más en Getaria, todos ellos bajo circunstancias similares.
La pareja, de aspecto extranjero, tiene entre 35 y 40 años de edad y tez morena, aunque en otras ocasiones ha actuado un varón sólo. En la mayoría de los casos, la víctima ya ha introducido su tarjeta y la clave en el cajero, cuando son abordados por los autores que les solicitan información, principalmente para realizar diversas operaciones bancarias.
En dos de los sucesos denunciados, las víctimas fueron amedrentadas por los autores, llegando en un caso a arrebatarle la tarjeta de forma violenta. El botín conseguido por los delincuentes ha llegado a superar en alguna de las estafas los 1.000 euros.