SAN SEBASTIÁN. DV. El dirigente de Batasuna Pernando Barrena respondió ayer al secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, que el PSOE «va por muy mal camino y lo está haciendo muy mal», al contrario de lo que, a su juicio, hace la formación ilegalizada que actúa con «responsabilidad» y está «a la altura de las circunstancias que exigen los nuevos tiempos, tal y como lo avala la práctica diaria».
«Ésa es la verificación que, a fecha de hoy, pone sobre la mesa Batasuna», advirtió Barrena, veinticuatro horas después de la detención en Bilbao de Sandra Barrenetxea, acusada de relación con la trama del MLNV que imprimió bonos con el anagrama de ETA supuestamente para recaudar dinero.
Barrena, que compareció en una rueda de prensa en San Sebastián junto al también dirigente de Batasuna Juan Joxe Petrikorena, calificó el arresto de «hecho muy grave», el mismo término que utilizó la víspera Joseba Permach para referirse a los ataques de kale borroka de Barañáin y Getxo. Afirmó que Barrenetxea había sido detenida por la Guardia Civil «por el mero hecho de su militancia política». La joven es miembro del sindicato LAB y, presuntamente, dirigente de la organización ilegalizada Ekin.
Acusó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero de seguir dando «cobertura legal, política y jurídica» a la Ley de Partidos y continuar «practicando detenciones basadas en la persecución de la actividad política de los militantes vascos». «Por medio de la Audiencia Nacional se sigue encarcelando a ciudadanos de este país por delitos de opinión y por delitos de militancia política, y cuando no se les encarcela, se les imponen fianzas millonarias», apostilló.
Tras recordar que Ibón Meñika, detenido el 18 de abril por su presunta implicación en la trama de los bonos de ETA, denunció «torturas y malos tratos» por parte de la Guardia Civil, consideró que éstos hechos no son «aislados, ni casualidades, ni han sido llevados a cabo por un grupo de incontrolados sino que corresponden a una estrategia represiva que se ha usado contra este país en las últimas décadas». Barrena añadió que esa estrategia está «totalmente fracasada aunque alguien todavía intenta estirarla para obtener réditos políticos».