PASAIA. DV. Vandalismo, falta de limpieza, escasa iluminación, son algunas de las quejas y malestares que desde que se abrieron las pistas deportivas polivalentes en Usoz y se inauguró la nueva ikastola de Antxo, nos llegan desde varios vecinos antxotarras, algunas de las cuales comienzan a ser preocupantes, tanto en el aspecto del vandalismo, que se ha visto con rotura de varios utensilios o propiedades, así como de la nula limpieza y apenas escasa iluminación de la zona.
Para muestra de la situación de vandalismo vivida está la rotura del tablero de una de las porterías de minibasquet, que durante los pasados días de Semana Santa fue arrancada de cuajo.
En la parte lateral del nuevo centro escolar, grandes piedras fueron arrojadas contra una de las cristaleras de las puertas de acceso.
Limpieza
Según se ha podido ver, excepto el día de la inauguración del centro, y por las quejas de los vecinos próximos «no hay quien limpie, ni hay quien vacíe las papeleras, por lo que se desbordan en el mejor de los casos, o son volteadas en otros. La zona también se ha vuelto lugar para que los perros depositen sus escrementos sin que los propietarios tomen las medidas para retirarlos del suelo y dejarlos en lugares adecuados, como papeleras o contenedores de basura. Hay que considerar que esta zona es de juego para los niños y los escrementos pueden pasar posibles bacterias a los chavales que juegan en la pista.
Igualmente la queja es más bien sobre la falta de iluminación en el nuevo emplazamiento deportivo. Ha habido vecinos que se han dirigido hacia el centro escolar pidiendo más iluminación, pero ese tema dicen «no nos compite ya que es una zona pública, abierta y de uso deportivo, pero la gente se dirige a nosotros».
Desde el centro escolar, según han manifestado «hemos pedido al Ayuntamiento pasaitarra para que se hiciera cargo de la situación de falta de iluminación. Allí nos sugirieron que nos dirigiéramos al Ayuntamiento donostiarra, y así lo hicimos».
Alberto Martínez, concejal responsable de Donostia, en cambio, nos indicó que no, que la iluminación no era de su incumbencia, y que habría que arreglarlo en el ámbito político entre los ayuntamientos respectivos.