El ex presidente iraní Akbar Hachemi Rafsandjani excluyó dar un paso atrás. «Nuestra tecnología nuclear es como una bala que ha sido disparada, no hay manera posible de hacerla regresar», dijo en unas declaraciones que más bien parecían una diatriba contra el jefe de la AIEA, Mohamed El Baradei, una personalidad que no es precisamente del agrado de Washington. Rafsandjani le acusa de «no decir la verdad».
En su último informe del 27 de febrero, El Baradei explicaba que la AIEA no podía certificar que Irán no llevaba a cabo actividades nucleares clandestinas, criticaba la falta de cooperación de Teherán y le instaba a suspender el enriquecimiento de uranio.
En vez de obedecer, la República Islámica anunció el pasado día 11 que había enriquecido uranio con éxito. Por si fuera poco, ayer Larijani explicó que se ha puesto en marcha una primera serie de centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio a las que seguirán otras. Unos planes preocupantes para sus vecinos.