El presidente de EEUU, George W. Bush, anunció ayer la suspensión temporal de los depósitos a la reserva estratégica de petróleo del país para que haya más crudo disponible para los consumidores. El anuncio del presidente forma parte de una serie de medidas para hacer frente al fuerte alza del precio de la gasolina, que según el Gobierno se encuentra en su cuarto valor más alto de la historia, y que amenaza con afectar a la popularidad de Bush.
«La reserva estratégica es lo suficientemente grande como para funcionar durante unos meses sin hacerle depósitos», aseguró el presidente. La interrupción se prolongará hasta el «próximo otoño», explicó, tras poner de relieve que los expertos calculan que los altos precios de la gasolina se prolongarán al menos hasta entonces. «Cada aportación, por pequeña que sea, cuenta», indicó el presidente en un discurso en Washington.
Además, el presidente ha anunciado una investigación para determinar si las petroleras están manipulando artificialmente al alza los precios.