El desacuerdo en torno al convenio colectivo en Volkswagen Navarra parece condenado a eternizarse después de quince meses de negociación. El desencuentro sigue y, de hecho, para hoy están convocados nuevos paros de dos horas por cada turno de producción. Las movilizaciones están siendo secundadas por la gran mayoría de los empleados, pese a que UGT, sindicato mayoritario, y Cuadros dan por bueno el último acuerdo que CCOO, LAB y CGT no aceptan. La dirección de la empresa en Navarra, por su parte, ha confirmado que no modificará su última propuesta, que considera la más ventajosa del sector automovilístico en España. En medio de este cruce de opiniones el Gobierno de Navarra, que en marzo intentó sin éxito una mediación, reiteró ayer a través de su consejero de economía que el futuro de VW es complicado «porque otros países ofrecen más oportunidades». Recordó Francisco Iribarren que cada día de huelga en Landaben cuesta a la Hacienda foral un millón de euros.