SAN SEBASTIÁN. DV. Gamesa Corporación Tecnológica S.A. cerró ayer la compraventa del 100% de las acciones de Gamesa Aeronáutica S.A., por un importe de 45 millones de euros, a un consorcio liderado por Caja Castilla la Mancha Corporación. La compraventa, según Gamesa Corporación, no tiene impacto en su cuenta de resultados del ejercicio 2006, aunque le permite reducir de forma significativa su deuda financiera en aproximadamente 315 millones de euros.
La actividad de Gamesa Aeronáutica, que al finalizar el ejercicio 2005 contaba con una plantilla de 2.650 trabajadores, se centra en el diseño, desarrollo y fabricación de grandes conjuntos estructurales equipados o partes completas de aeronaves, desarrollando también actividades de fabricación de piezas y componentes así como ingeniería de diseño y servicios post venta. En 2005, la facturación se situó en 313 millones de euros, alcanzando un Ebitda de 33 millones de euros.
El consorcio comprador ha sido articulado a través de la sociedad Synergy Industry and Technology S.A., participada mayoritariamente por Caja Castilla la Mancha Corporación S.A., y Juan Ignacio López Gandásegui. Miembros directivos de Gamesa Aeronáutica participan en el capital social de Synergy Industry and Technology y está previsto incorporar otros socios institucionales relevantes.
Quejas de los sindicatos
Los sindicatos vascos criticaron la decisión de la empresa vasca. UGT ha exigido a los nuevos propietarios que aseguren un plan industrial que consolide las plantas y los empleos de sus trabajadores en Euskadi.
LAB, por su parte, denunció el «oscurantismo y la falta de información» de la dirección de Gamesa hacia los trabajadores y comités de Empresa. En un comunicado, LAB criticó que la dirección de Gamesa «se ha desprendido de su sección aeronáutica y ha primado exclusivamente el precio de la operación y para nada se han tenido en cuenta las preocupaciones y los intereses de los trabajadores». El sindicato también denunció el papel jugado por el Gobierno Vasco, «que después de inyectar económicamente dinero público a esta empresa se ha despreocupado de la venta de un sector industrial puntero».