HONDARRIBIA. DV. Ha habido otros partidos importantes en la historia reciente del baloncesto femenino bidasotarra, pero el de hoy los supera a todos. Y es que el Hondarribia-Irun está a una victoria de entrar en la final de la Liga Femenina. Tan sencillo como que un triunfo frente al Perfumerías Avenida en Hondartza (20.00) vale por un billete para la final.
Tan sencillo y tan complicado, porque el equipo salmantino no va a poner la alfombra a las locales. Si éstas no consiguen el triunfo, la semifinal quedaría igualada a uno y el desempate tendría lugar el sábado en Salamanca, pero nadie por estos lares quiere oír hablar de ese tercer partido.
En la capital castellana, algunas voces aseguraban que el Hondarribia-Irun no iba a ser rival, que el Perfumerías Avenida tenía pie y medio en la final. Lo primero quedó anulado con una exhibición de las bidasotarras y lo segundo está equivocado de pleno, ya que el Perfumerías está más fuera que dentro de la final.
Quien da primero...
El sábado, en el primer partido de la semifinal, el Hondarribia-Irun neutralizó las armas castellanas y sacó a relucir las suyas. Curiosamente, después de haber sido uno de los peores equipos en lanzamientos triples durante tres cuartas partes de la temporada, las bidasotarras han encontrado la fórmula para acertar desde más allá de 6,25. 27 de sus 73 puntos llegaron desde allí, acertando en nueve de veinte intentos. También fue bueno el porcentaje en tiros de dos, un 54% (21 de 39) pero, sobre todo, destacó la defensa.
Jon Txakartegi y Óscar Cea habían trabajado sobre la idea de ir alternando defensas zonales e individuales, táctica que descolocó al rival. Pensó su entrenador que la inmensa calidad de sus ju-gadoras bastaría para dar la vuelta al partido, pero se encontró con un rival inconmensurable.
Evidentemente, haber ganado el primer partido no garantiza el éxito, aunque hace creer en éste. Sobre todo, porque el triunfo en Salamanca fue cualquier cosa menos casual. Salvo el 2-0, anotado por esa Tornikidou que, desconocida, terminó con cinco puntos, el Hondarribia-Irun siempre fue por delante en el marcador. Y con ventajas que flotaban en torno a los diez puntos en muchos pasajes del partido. El de hoy se prevé igualado y la experiencia, que no falta en ninguna de las plantillas, será buena consejera.
Dos grandes quintetos
Los dos equipos tienen grandes quintetos y diez jugadoras, de las que ocho tienen experiencia en la WNBA, que disputarán casi todos los minutos. Probablemente, alguna jugará los 40 completos, mientras que otras pasarán de 35.
Y se vivirán duelos espectaculares en cada puesto. En el de base, Brown está en su mejor momento de la temporada. Enfrente, Martínez, presente y futuro de la selección. De '2', Hlede frente a Camps. Torrente ofensivo contra sobriedad defensiva. A la inversa en el puesto de alero, donde Peláez no sólo deberá anotar. También defen- der a la indefendible Tornikidou, a quien se teme especialmente tras su gris actuación del sábado. Y es que tiene un partido malo por cada veinte buenos o muy buenos.
Y, de postre, la pelea bajo los aros. Vale la pena dejar de mirar el balón y centrarse en la lucha que habrá en la zona. Page y la triplista Ferragut se verán las caras con la versátil Schumacher y la estrella McWilliams.