Obligado a salir al paso de las calumnias que se han vertido sobre mí sin descartar el ejercicio de otras acciones, tengo que utilizar esta tribuna pues yo no tengo ni los medios ni el poder de los que me atacan.
A falta de argumentos sobre el famoso expediente, del que apenas hablan, y como las cosas no les salen como habían pensado, difaman y así tratan de ganarse a la opinión pública. Aunque sólo sea por lo que mi familia está soportando, voy a replicar a quienes ni tan siquiera se lo merecen.
Yo también tengo escritos, documentos y sentencias que no han salido a la luz, y podemos debatir sobre la «situación» del Ayuntamiento, que deriva del hecho de haber advertido en el 2002 unas ilegalidades urbanísticas, después ratificadas en sentencias firmes del Tribunal Superior. En mayo de 2003 comuniqué a los grupos políticos esas y otras ilegalidades. Desde entonces fui proscrito, ignorado y discriminado en el Ayuntamiento. Por pura venganza y como vía para echarme, el Sr. Alcalde me llegó a abrir 5 expedientes disciplinarios en el plazo de 2 meses. Los Tribunales se pronunciarán sobre los expedientes y yo no voy a decir más de momento. Aunque hay detalles que saldrán a la luz algún día.
Es falso lo que dicen sobre la Mancomunidad. Para probarlo está el escrito de dimisión en el que explicaba las razones (que tiene que ver con el Parque de Bomberos).
Es una burda mentira que yo haya «exigido» el pago de 10 millones. Para probarlo está el mail que envié a un concejal del Ayuntamiento en 2004 en el que le explico la propuesta para mi salida negociada del Ayuntamiento, propuesta planteada por la mediación que voluntariamente se prestó a hacer una persona.
En 1992, el Pleno decidió, y así consta en acta, que yo llevara los juicios municipales. Para evitar problemas me colegié y los gastos los fui pagando yo. Mientras duró esa encomienda, más de 10 años, yo no llevé asuntos privados salvo un tema de oficio - obligatorio por estar colegiado - y un tema que me rogó un amigo, a lo que accedí por amistad. Pongo a disposición de los ciudadanos todas mis declaraciones de IVA desde el 1992. Cuando el actual Alcalde decidió que ya no llevara los juicios municipales, creí justo que me compensaran los gastos que me había supuesto. Ante la negativa del Ayuntamiento lo pedí judicialmente y se denegó la petición, diciéndome que tenía que hacer la reclamación por otra vía judicial.
El resto de difamaciones no merecen una respuesta mía.
Si alguien quisiera disponer de cualquiera de los escritos que menciono aquí, no tiene más que pedírmelo.