BARCELONA. Cuatro personas murieron ayer en el término municipal de la Torre de Cabdella, en el Pirineo leridano, al estrellarse el helicóptero en el que volaban. El aparato, contratado por la empresa Red Eléctrica Española, realizaba un vuelo de inspección de la línea eléctrica entre Sentmenat (Barcelona) y Sallente (Lleida) cuando, por causas que aún se desconocen, se desplomó minutos antes de las 14.00 horas, a un kilómetro del núcleo urbano de la Pobleta de Bellvei.
El subdelegado de la Generalitat en el Alto Pirineo y Arán, Víctor Orrit, explicó que el origen del accidente era «absolutamente incierto» ya que, según testimonios presenciales, el helicóptero hizo un «movimiento habitual» en este tipo de trabajos y «automáticamente» se estrelló e incendió.
Orrit subrayó que las condiciones climatológicas eran buenas, ya que «hacía sol y no había viento ni nubes», y parece ser que el aparato tampoco chocó contra el tendido eléctrico, ya que no se apreciaron daños en los cables de alta tensión del lugar. Por ello, habrá que esperar a conocer los resultados de la investigación que lleva a cabo la policía judicial y científica de los Mossos d'Esquadra. En el siniestro, uno de los más graves ocurridos en España en los últimos años, fallecieron dos trabajadores de Red Eléctrica, un piloto de origen francés y un técnico termográfico de la empresa IIC.
El helicóptero, perteneciente a la empresa Helicópteros de Cataluña S. A. (Helicasa), había salido ayer de Salás, población situada en la comarca del Pallars Jussá, donde hacía unos días que trabajaba en la revisión de las líneas eléctricas. Los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Lleida. AGENCIAS