En el año 2005, esta red principal registró 1.756 accidentes, 152 menos que en 2004, informó Balza, lo cual "no da para regodearse en ello", admitió el consejero.
En este sentido, reconoció que existe un problema "serio" en la N-1 debido al elevado número de accidentes y recordó que esta vía soporta un intenso volumen de tráfico.
Así, aseguró que los ejes viarios de Euskadi están "absolutamente colapsados", sobre todo y especialmente con los transportes pesados y opinó que no existe una "solución" a este problema pero "sí arreglos".
'Y' vasca
Una de las medidas que puede ayudar a aliviar el tráfico rodado es, a su juicio, la futura "Y" ferroviaria vasca, ya que permitirá trasladar a las vías férreas las mercancías que ahora recorren el camino de la carretera.
Por otro lado, el consejero de Interior abogó por intensificar los mecanismos de coordinación con los responsables de la carretera, es decir, las Diputaciones, y "aplicar todo lo que está inventado para reducir las consecuencias de los accidentes que, sin duda, se van a seguir produciendo".
En este sentido, explicó que han firmado un protocolo con la Diputación de Gipuzkoa que afecta a todas las vías principales, incluida la N-1, con el fin de aplicar un procedimiento de "máxima coordinación".
Puesto de mando avanzado
La iniciativa consiste en crear un "puesto de mando avanzado directo" en el mismo lugar donde se produce un accidente, compartido entre un responsable foral de carreteras y un responsable de tráfico de la Ertzaintza.
Así, cada vez que se produzca un accidente en la red principal de Guipúzcoa, las decisiones serán tomadas conjuntamente y en el sitio del siniestro, agregó.
En Alava, el Departamento de Interior ya estaba actuando de esta manera con la Diputación foral en los planes de vialidad invernal. La experiencia en este territorio ha dado resultados "muy positivos", por lo que, el Departamento de Interior tratará de exportar esta fórmula a Guipúzcoa y Vizcaya, explicó.
El objetivo es gestionar conjuntamente las posibles alternativas ante un accidente, "renunciando a principios absurdos de competencias en la materia", resaltó.
Establecer alternativas al tráfico
Balza explicó que en el protocolo que van a firmar con Gipuzkoa se recoge un procedimiento de actuación específico para la N-1, el cual consiste en establecer de antemano las posibles alternativas para el tráfico en cada kilómetro de esta vía, en el caso de que se produzca un accidente.
Se trata de que cada vez que se registre un siniestro, dependiendo del kilómetro en el que ocurra, las soluciones estén ya determinadas de ante mano, agilizando así el tráfico.
El consejero de Interior explicó que están en disposición de aplicar estas medidas por los avances tecnológicos que se han experimentado en los últimos tiempos.
Así, citó el Centro de Gestión del Tráfico y aseguró que su Departamento está haciendo inversiones "importantes" en la adquisición de cámaras de televisión, paneles de señalización variable, espías que miden la intensidad y velocidad media y tipo de vehículos, y radares para el control de la velocidad.
Rebajar los accidentes
En total, cifró todas estas adquisiciones en 1,3 millones de euros y avanzó que para el 2006 tienen previsto gastar 1,8 millones de euros en la N-1 para dotarla de este tipo de infraestructura tecnológica que permita trabajar de la forma más moderna sobre la gestión de los accidentes.
El Centro de Gestión de Tráfico es el lugar desde el cual se coordinan todos los datos referidos a las carreteras y, a través de la radio pública vasca se informa puntualmente de la situación del tráfico a la ciudadanía, indicó.
Con la aplicación de estas medidas y las inversiones previstas, el consejero de Interior consideró que va a repercutir de manera positiva, rebajando el número de accidentes.