TOLOSA. DV. Salvadas las reticencias del Gobierno Vasco y con el reciente visto bueno de la Diputación al Plan Especial, todo está preparado para que, por fin, se convierta en realidad el plan 'Margen Izquierda', uno de los más ambiciosos proyectos contenidos en el proceso rehabilitador de la Parte Vieja. Para antes de este verano se quiere sacar a concurso el proyecto de urbanización, con el objetivo de que en 2007 puedan arrancar las obras de regeneración de esta zona degradada del Casco Histórico de Tolosa conocida con el nombre técnico de 'RC2 Margen Izquierda'.
El plan de la 'Margen Izquierda' es importante porque no sólo actúa en el aspecto externo de la rehabilitación pública de edificios y plazas, sino que también aborda cuestiones prioritarias para el Casco, como son la creación de nuevas viviendas y de aparcamientos subterráneos, así como la implantación de un nuevo paseo de ribera y la liberación y ampliación de calles.
Parking problemático
Uno de los aspectos más problemáticos del plan se refiere al proyectado parking subterráneo con una capacidad aproximada de 130 plazas. El Gobierno Vasco exigía mantener una distancia de seguridad -sin construir-, entre el muro de encauzamiento previsto en esa zona del río. Ello limitaría el número de plazas y condicionaría la conexión del parking con el existente en el subsuelo del parque jurásico. Finalmente, al parecer, se ha llegado a una solución ya que el nuevo edificio 'sobresaldrá' un poco más de lo previsto sobre el río pero permitirá que exista ese margen de seguridad que permitirá la construcción del aparcamiento en los términos previstos inicialmente.
El parking tendrá una rampa de entrada en el paseo de Belate y otra de salida en la calle Barrena, con un circuito contínuo de una sola dirección y tres salidas peatonales repartidas por toda el área. La disposición del aparcamiento en subsuelo permitirá , por tanto, conectar este nuevo parking con el del área RC.3 'Boinas Elósegui', y así los usuarios de éste podrán utilizar los accesos que se establezcan en la nueva zona. Se creará así una calle subterránea con entrada en la calle Santa María y salida en Barrena y Belate.
Nuevo edificio
El proyecto, redactado por los arquitectos Edorta Manzanedo, Angel Martín y Emilio Varela, contempla la construcción de un nuevo edificio en sustitución del actual hostal Oyarbide, con la fachada de la plaza girada con relación a la actual, para adoptar una posición paralela a la de la casa número cuatro. Se obtiene de este modo un espacio regular, con proporciones adecuadas para una plaza del Casco antiguo.
El plan exige el derribo de las antiguas instalaciones de la empresa tolosana Gráficas Laborde y Labayen, S.A, que cerró sus puertas en el año 1974. Estaba situada en la calle Emperador y hoy todavía existe el pabellón con su nombre. Esta fábrica fue una de las más importantes gráficas de su época.
Asimismo, el Ayuntamiento se ha reunido con los vecinos del área afectados por el proyecto para buscar una alternativa al desalojo.