La Delegada de Presidencia, Marisol Garmendia, pretende (DV, 22-4) responder a mi artículo sobre la política ficción que vive Donostia (DV, 19-4) sin referirse siquiera al fondo de las cuestiones planteadas. Tamaño esfuerzo para tan exiguo resultado termina por defraudarme. Una de dos, o carece de argumentos reales al respecto, o su silencio viene a confirmar que la política del alcalde es más propia de la ficción mediática que de la acción de gobierno que necesita la ciudad.
Claro que mientras el PSOE en la ciudad sigue empeñado en vivir de las ficciones, la realidad del día a día nos obsequia con la ilegalidad del complejo de Ilunbe declarada por el Tribunal Supremo, la ilegalidad declarada por otro tribunal de una adjudicación multimillonaria en las obras de Loiola, el expolio natural en la urbanización que sufre Cristina Enea cual cortijo sureño, o el cuasi- monopolio que se pretende ampliar con las concesiones de los aparcamientos en el centro de la ciudad. Mientras tanto, como ya es tradición con Odón, la ciudad sigue sin presupuesto aprobado en el Pleno. En fin, una delicia.