PASAIA. DV. El Donibane Majestik logró su primera victoria (28-32) a domicilio en la última jornada de la primera vuelta de la Fase de Ascenso, y con estos dos puntos y la victoria de El Pilar ante el Urdaneta, recupera la segunda plaza de la clasificación.
La victoria del pasado sábado tuvo aún mayor mérito por las numerosas ausencias de jugadores, lo que hizo que sólo se pudiesen desplazar hasta la localidad vizcaína 10 jugadores. Sin embargo, el inicio del partido fue muy bueno para los locales, que con el acierto en los lanzamientos exteriores de Egoitz y Pérez colocaron un parcial de 0-4 en los compases iniciales. La defensa mixta sobre Pérez y la falta de contundencia de la defensa rosa hizo que el equipo local se acercase en el marcador, aunque el cambio de estrategia defensiva y la buena combinación entre las dos líneas ofensivas del Donibane para aprovechar mejor los espacios devolvió el dominio del partido a los visitantes. El resultado al descanso, 12-14, dejaba abierto el partido, y los sanjuandarras fueron capaces de llevar el ritmo del partido, alcanzando ventajas máximas de cinco goles, superando las inferioridades numéricas con solvencia y aprovechando las superioridades. Este triunfo devuelve la ilusión al Majestik tras la derrota de la jornada anterior, y les reporta más moral para el desplazamiento de la próxima jornada, en la que visitarán a La Salle. Por su parte, el equipo cadete no tuvo un buen inicio de la Copa de Gipuzkoa, y fue derrotado a domicilio por el Leizaran, que venció por un ajustado 21 a 23. Los jóvenes jugadores sanjuandarras no supieron jugar con el marcador de cara, y cuando contaban con cortas ventajas permitían que el rival redujese la ventaja con facilidad. Sin embargo, los andoaindarras aprovecharon bien sus oportunidades y a falta de pocos minutos lograron colocarse por delante en el marcador y mantener la diferencia para hacerse con los puntos en juego.