IRUN. DV. «...de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero». Con las primeras líneas que Miguel de Cervantes escribió para Don Quijote de la Mancha comenzó ayer la lectura pública en la Biblioteca Municipal de Irun, una de las principales actividades que se desarrollan dentro del programa del Día del Libro.
La sala infantil de Ikust-Alaia ha sido completamente transformada para acoger, durante toda la semana, la lectura de El Quijote. Las habituales luces fluorescentes han sido reemplazadas por media docena de velas que, con su tenue luz -muy propicia para la ocasión-, iluminan vagamente la habitación. En el centro, se han colocado dos sillas con sus correspondientes atriles y, cada quince minutos, un voluntario comienza a leer un nuevo pasaje de esta novela.
Capítulo a capítulo, se van recordando las aventuras que vivió el caballero manchego y que tantos buenos ratos ha hecho pasar a los lectores iruneses.
Expertos en la materia
Algunas de las personas que se acercaron ayer a Ikust-Alaia reconocían ser habituales en las lecturas públicas que, cada año, se llevan a cabo con motivo del Día del Libro.
Sin embargo, para José Mari la de ayer fue la primera vez. «El año pasado participé en un taller de literatura. Como un día vine antes de la hora, me enteré de que se estaba leyendo El Quijote y estuve entre el público escuchando un rato. Este año me he animado a leer un capítulo», explicaba. «Me he puesto un poco nervioso, pero me he atrevido a seguir leyendo».
Job Juan tiene algo más de experiencia que Jose Mari, ya que lleva cinco años participando en la lectura de El Quijote. «Lo hago por continuar con la costumbre, me parece una bonita tradición que hay que mantener», explica este irunés. «Además, lo hacen en otras muchas ciudades. En Madrid, por ejemplo, ya han terminado con la lectura».
La actividad fue bastante tranquila durante la mañana. Sin embargo, la sesión vespertina estuvo más animada y, poco a poco, la sala infantil de Ikust-Alaia se fue llenando de espectadores que decidieron acercarse a la biblioteca para escuchar a los lectores. Dorine fue la encargada de comenzar con la lectura por la tarde. «Vengo todos los años», explicó esta mujer francesa. «El gobierno francés no organiza nada para el Día del libro y creo que es una pena. A mí me gusta mucho leer y por eso no me cuesta nada acercarme hasta Irun o San Sebastián para participar en estas actividades».
La lectura pública en castellano se llevará a cabo hasta el viernes, día 28, de 9.00 a 13.00 y de 16.00 a 20.00 horas. Las personas que deseen participar pueden llamar al 943 649294 para apuntarse.