El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, anunció ayer que la reforma laboral que los agentes sociales y el Gobierno están «a punto de firmar», incluirá un «plan de choque» que funcionará durante un periodo de tiempo limitado y que premiará con ayudas públicas la conversión de los contratos temporales en indefinidos. Caldera dijo que la reforma se firmará antes de que acabe el mes de mayo.
Aunque el ministro no precisó ningún aspecto del plan, poco después, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, anunció que la medida servirá para facilitar «de manera masiva» la conversión de empleo temporal en indefinido. Méndez tampoco quiso explicar nada más por no «adelantar acontecimientos», pero dijo tener «fundadas expectativas» de que el plan «reducirá la temporalidad laboral en poco tiempo». Sin embargo, fuentes de CC OO dijeron que, aunque ese tema «se ha tratado», aún «no está cerrado», por lo que consideraron «prematuro» anunciarlo cuando aún se está discutiendo.