OÑATI. DV. El Aloña se encuentra en uno de los momentos más dulces de la temporada. Después de ganar el domingo en Azkoagain por 3 a 0 al Zarautz, y tras el empate de su rival más directo, el Real Unión, se abre una brecha de cinco puntos para el equipo local.
Sin embargo, ascender no es la única prioridad del Aloña. Su entrenador Javier Orueta deja claro que «a pesar de ser un momento importante para subir, lo fundamental es que el domingo el equipo terminó el partido muy satisfecho y con la sensación de haber ofrecido un buen juego», indica. Para el técnico, el descanso de Semana Santa «ha sido muy positivo tanto física como psicológicamente para los jugadores, ya que tras las dos últimas derrotas en casa, el grupo se encontraba muy presionado ante la oportunidad de ascender, algo que propicio un toque inseguro del balón, pases largos y demasiadas ocasiones perdidas», indica Orueta.
Sin embargo, el domingo el equipo que salto al campo en Azkoagain no era el mismo. «Los jugadores comenzaron el encuentro con el objetivo de ofrecer un juego espectacular a la afi- ción y lo hicieron con ganas. El partido fue redondo, dejando a un lado el miedo al ascenso y al liderato y jugando con seguridad», afirma Orueta.
Cabe destacar la actuación del portero, Iñigo Idigoras, que hasta ahora ha jugado sólo cuatro partidos durante la temporada y tuvo la oportunidad de hacerlo también en esta ocasión. «El joven guardameta de 19 años hizo un buen partido, manteniendo la tranquilidad en todo momento», comenta Orueta.
El técnico también hace hincapié en el apoyo que el equipo esta recibiendo por parte de la afición oñatiarra: «Fueron muchos los que se acercaron a Azkoagain para animar al Aloña y el conjunto se sintió muy arropado. Es muy importante que los aficionados no presionen al equipo con el ascenso y tengan paciencia», pide Orueta al público local.
Partido contra el Ordizia
Tras la disputa de la última jornada, sólo restan cinco partidos para que concluya la liga. El colchón de cinco puntos que ha logrado el Aloña después de superar al Zarautz, junto con el tropiezo del Real Unión, es una importante ventaja psicológica. Pero todavía quedan 15 puntos en juego y no todo está dicho en esta dura pelea del ascenso.
De aquí a final de liga, será imprescindible hacerse con los puntos de casa, como tantas veces a repetido el técnico oñatiarra. Aún así, los enfrentamiento foráneos se presentan cruciales, ya que esta semana el Aloña se enfrentará al Ordizia, rival que le ha pisado los talones en varias ocasiones, y en la última jornada se batirá contra su adversario más directo, al Real Unión, en Irun.