Según informó hoy en una nota la policía local, los hechos se produjeron sobre la una de la madrugada del pasado domingo cuando un vehículo se salió de la calzada en la calle Beraun, el cual había colisionado contra una valla protectora de la acera, junto a la ikastola Langaitz. El coche quedó incrustado en ella, y como consecuencia de la colisión, el vehículo sufrió graves daños materiales, quedando toda la parte frontal hundida.
El vehículo accidentado estaba ocupado por cinco jóvenes, dos de los cuales fueron trasladados de manera preventiva al complejo hospitalario de Donostia de San Sebastián y al ambulatorio de Errenteria respectivamente, para ser tratados por lesiones leves, aunque no fue necesario el ingreso de ninguno de ellos.
Conductor novel
Cuando los agentes se acercaron al conductor del vehículo, pudieron observar que "mostraba claros síntomas de estar influenciado por la ingesta de bebidas alcohólicas, ya que emanaba un fuerte olor a alcohol". Por ello, se procedió a la realización de la prueba de alcoholemia, que "arrojó una tasa de alcohol de 0'43 mg/l, casi el triple de la permitida al tratarse de un conductor novel cuya tasa máxima autorizada es de 0'15 mg/l".
Debido a estos síntomas, la policía municipal procedió a detener al joven y trasladarlo a las dependencias policiales para la instrucción del atestado correspondiente, que tendrá las correspondientes consecuencias penales.