Aunque otros dirigentes de su partido se emplean a fondo en las críticas al Gobierno y a los socialistas, Alfonso Alonso, alcalde de Vitoria y presidente del PP en Álava, se esfuerza en poner el acento en la necesidad de estar al lado de José Luis Rodríguez Zapatero y «más unidos que nunca», ahora que empieza a vislumbrarse la luz al final del túnel de la violencia. «Prefiero dar una oportunidad al PSOE, aun a riesgo de ser engañado», admite. Eso sí, remacha una y otra vez su «absoluta desconfianza» respecto a las intenciones de ETA.
-Los violentos han incendiado el negocio de un edil de UPN justo al cumplirse un mes del alto el fuego. ¿Confirma eso sus peores temores?
-Confirma las dudas que tenemos sobre la voluntad de los terroristas. Ataques como éste no son admisibles, suponen un quebrantamiento del alto el fuego y me traen a la memoria el recuerdo de la tregua del 98, pero esperaremos a que se vayan aclarando las cosas. Vamos a estar más unidos que nunca al Gobierno, pero sólo para luchar contra los terroristas y sus engaños.
-Navarra ha estado en el ojo del huracán durante estas semanas.
-Siempre ha estado en el punto de mira de ETA por su obsesión con la territorialidad y la autodeterminación. Pero espero que haya perdido toda esperanza de conseguir algo con la violencia porque, si quiere plantear las cosas en términos de negociación política, debe saber que no hay nada que negociar. Sólo cabe su disolución.
-¿Y ve al PSOE en esa misma exigencia?
-Hay demasiada ambigüedad en el PSOE, porque en el discurso se insiste en que no habrá precio político pero hay gestos que invitan a que la banda tenga esperanza.
-¿A qué gestos se refiere?
-Militantes socialistas que se fotografían y van de la mano de militantes de Batasuna, algunas declaraciones Eso nos preocupa porque actuar con fortaleza, acorralarles y no dejarles espacios es lo que les ha llevado a esta situación.
-¿Está cómodo el PP vasco con su papel de 'vigía' del proceso de paz?
-Nos hemos reunido con Mariano Rajoy y le hemos expresado nuestro apoyo a la confianza que tiene en el Gobierno. Ha decidido dar una oportunidad a lo que pueda salir de este proceso pero también ha marcado unos límites. Nosotros luchamos sobre todo por la libertad: para vivir en paz podríamos habernos ido a otro sitio o habernos hecho del PNV y vivir tan ricamente.
-Pero ustedes partían de una posición bastante más dura. ¿Han tenido que hacer un esfuerzo especial?
-Es que hemos pasado mucho con los socialistas. Hemos defendido juntos la libertad, y por eso lo extraño sería estar separados ahora frente a ETA. Prefiero darles una oportunidad aun a riesgo de ser engañado.Vamos a estar al lado del Gobierno de España y de los demócratas, no tenemos ninguna duda. Es importante que se vea que el Gobierno no está débil ni solo.
-¿Llegar a esa conclusión les ha costado alguna discusión interna?
-No. Si alguna vez hemos hablado las cosas es ahora, con María San Gil de presidenta, y no hay diferencias sustanciales.
-Se lo digo porque ella sostiene que esto no es un proceso de paz sino de autodeterminación. ¿Cómo se entiende entonces la mano tendida?
-Porque ETA querría ir a ese proceso, pero creemos que el Gobierno no está por la labor. Hay motivos para pensar que Zapatero no cree en el derecho de autodeterminación.
-¿Les molestó la actitud del Gobierno en la polémica de las cartas de extorsión?
-Si Zapatero dice que las cartas no son serias será porque no se las han mandado a él. En vez de justificar a ETA lo que habrá que hacer es decirle que mucho cuidado. No creo que su labor ni la de nadie sea defender la buena fe de ETA
-¿Eso está haciendo, según usted?
-No Vamos a ver, a nosotros se nos acusa de no fiarnos de ETA. Pues es cierto, no nos fiamos en absoluto. La carga de la prueba estará siempre en el lado de los terroristas. No nos pueden pedir ejercicios de fe ciega en la voluntad benévola de una organización terrorista.
-Parece que saben que hay que estar ahí pero no están muy convencidos.
-He decidido creerme lo que me dijo Rajoy. Él le preguntó a Zapatero si había algo pactado con ETA y el presidente le dijo categóricamente que no. Si él dice que no hay nada hablado, yo tengo que creerme eso, es lo que he decidido creerme y me lo creo, porque se lo hemos preguntado directamente y con toda lealtad.
-Estando convencido de eso, ¿piensa, como su partido, que la designación de Rubalcaba obedece a la intención de pagar precio político?
-(Pausa). Pienso que no. No sé si se dijo eso, pero yo espero que no le hayan puesto ahí para pagar ningún precio y pido encarecidamente que no sea así.
-Aunque la autorización para emprender el diálogo con ETA no se vote expresamente en el Congreso, ¿cómo haría el PP para respaldar algo a lo que antes se opuso?
-Se supone que hablarán antes con nosotros, que se reunirá el pacto antiterrorista antes de dar ningún paso, en eso hemos quedado.
-Una vez cubierta esa etapa, ¿de qué se puede hablar con la banda?
-De cómo dejan la armas, de nada más. Si el Gobierno no se sienta con el PP para hablar del Estatuto catalán, ¿por qué lo va a hacer con una banda terrorista?
-¿Ni siquiera de los presos?
-No tiene sentido. El que ha cometido un asesinato tiene que pagar. El Estado no puede hacer excepciones en la aplicación de la ley porque eso sería perder su legitimidad. En cuanto a la dispersión, las circunstancias serán distintas si no existe ETA, pero eso es una obviedad.
-Amplios sectores del abertzalismo piden insistentemente respeto a la decisión de los vascos. ¿Temen una vuelta al soberanismo?
-No veo otro frente de Estella, porque ahora hay una lucha enconada entre los nacionalistas por el poder. Hay un núcleo rupturista que está ahí y supone una amenaza para la convivencia y la unidad del Estado. Pero ahora están ocupados en dilucidar si puede estar en discusión la preeminencia del PNV.
-¿Ve entonces esa hipotética 'pinza' entre el PSE y la izquierda abertzale?
-Espero que mañana no. No he oído a nadie del PSE decir eso. Hay que recordar que hoy todavía no está garantizada la libertad en el País Vasco, no existe una igualdad política real. Sería deseable que cualquiera pueda decir en cualquier pueblo del País Vasco que cree en España y que por eso no sea agredido ni perseguido.
-¿Estará Batasuna en las próximas elecciones?
-Batasuna no puede estar porque Batasuna es ETA.
-¿Y con otro nombre?
-No puede estar ni como Batasuna ni disfrazada de lagarterana porque es ETA. Pero mucho nos tememos que haya triquiñuelas para que se presente otra plataforma muy vinculada porque ya ha ocurrido con EHAK. Si eso se toleró sin alto el fuego, ahora me temo lo peor.
-¿Y qué les pareció que para Patxi López la concurrencia de Batasuna sea síntoma de que todo va bien?
-Pues que debería pensar con más calma sus afirmaciones y no dejarse llevar por el calentón. Si fuésemos a hacer daño, es una declaración muy desafortunada, pero todos las hacemos alguna vez.