El mitin de los socialistas en el palacio de Vistalegre sirvió para comprobar que la tecnología no está reñida con la política. El PSOE dispuso un escenario novedoso con el atril de oradores en medio del mastodóntico recinto esférico, de modo que todos los asistentes pudieran tener una visión directa del dirigente en uso de la palabra. También aparecieron por primera vez en un acto del PSOE los mensajes 'sms' transmitidos desde los móviles de los asistentes que se reflejaron en dos gigantescas pantallas, y entre los que destacaron algunos de «Patxi López lehendakari». El líder de los socialistas vascos fue también de los más aplaudidos.
Fue un acto, sobre todo, festivo. Los asistentes tenían ganas de exteriorizar su satisfacción por el alto el fuego de ETA y por el paulatino olvido del Estatuto de Cataluña, verdadera piedra en el zapato de los socialistas. La dirección del partido puso todo lo que pudo para que la concentración fuera una fiesta. Fletó autobuses de toda España para que Vistalegre estuviera a rebosar y lo logró. Un grupo brasileño amenizó la espera con las inevitables sambas. El primer telonero fue José Blanco, el responsable de todo el tinglado. Su comentario más celebrado fue el de que «el PP ya no tiene una gaviota, tiene una pájara desde que el PSOE ganó las elecciones».
El mitin concluyó muy 'yanqui': una lluvia de confeti blanco y rojo, los colores del partido, lanzados por potentes cañones de aire cubrió todo el recinto, y permitió que en la calle se pudiera detectar con toda facilidad quién había acudido.