El alcalde contesta a la lectora Ana Aguirre: «Pone en cuestión a todas las instituciones que participan en los acuerdos urbanísticos, solo para defender a ultranza que nada cambie, que la ciudad no se modernice y que no atienda a las necesidades actuales. Una vez más ratifico que San Sebastián está conservando su patrimonio arquitectónico y artístico de acuerdo a la normativa legal y sabiendo compatibilizar la necesaria adecuación de la ciudad a las exigencias de sostenibilidad, modernización y calidad de vida. Se trata de una puesta en valor de la riqueza urbanística, arquitectónica y artística heredada de nuestros antepasados. Ni el nuevo Boulevard, ni los restaurados Palacios de Miramar y Duque de Mandas, ni la mejora del Parque de Araba, la Plaza Constitución, la rehabilitación del Teatro Victoria Eugenia, ni la sustitución del Mercado de San Martín, el traslado de un pabellón protegido de la antigua Fábrica de Gas para permitir la construcción en ese terreno de una Escuela Pública, o los futuros proyectos culturales en el Palacio de Ayete o el Museo San Telmo, son actuaciones degradante o irrespetuosas con el patrimonio de la ciudad, sino todo lo contrario. Abrir palacios al público dándoles una función, o restaurar con calidad y con los mejores equipos técnicos los enclaves más singulares de la ciudad, son la obligación de cualquier alcalde que quiera impulsar la puesta al día de San Sebastián, sin desnaturalizarla».