El Gobierno de Navarra denunció que los autores del incendio de Barañáin «siguen muy alejados del sentir y las preocupaciones del pueblo navarro», que «aspira a conformar una vida libre que esté despegada de las ataduras de las acciones que los terroristas vienen perpetrando contra los intereses de la población».
El Ejecutivo, liderado por UPN, condenó «rotundamente» el ataque y mostró su solidaridad con el concejal regionalista y su familia, así como con los vecinos de la localidad «que han sufrido una noche de terror». El Gobierno de Sanz consideró que «con el atentado» de ayer se siguen produciendo «actuaciones orientadas a crear temor y desasosiego en la sociedad navarra, que siempre se ha mostrado contraria al terrorismo».