PAMPLONA. DV. El anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que no es partidario de eliminar la disposición Transitoria Cuarta de la Constitución, que posibilita la convocatoria de un referéndum para incorporar Navarra a Euskadi, generó ayer un cruce de acusaciones entre los partidos navarros. UPN criticó al PSOE-PSN por defender los intereses de los nacionalistas; los socialistas acusaron a su vez a los regionalistas de mezclar en el debate «proceso de paz y territorialidad». También Alli, de CDN, vio contradicciones en el discurso socialista y el presidente de EA en Navarra, Maiorga Ramírez, se mostró partidario de suprimirla y sustituirla por «una fórmula más amplia».
La polémica surgió al entender el presidente navarro Miguel Sanz y su partido, UPN, que con sus afirmaciones, recogidas en una entrevista en un diario, Rodríguez Zapatero contradice lo afirmado en la primera entrevista institucional que mantuvieron ambos presidentes y el informe del Consejo de Estado, que planteó la supresión de la disposición Transitoria Cuarta al analizar las posibles modificaciones a la Carta Magna. Primero Sanz en declaraciones a diferentes medios de comunicación y después el secretario general de UPN lo consideraron como una cesión a los nacionalistas y entendieron que con esa afirmación «dejan en muy mal lugar a los socialistas navarros», que desde la elección de Carlos Chivite como secretario general han cambiado su discurso y de defender la supresión de la disposición han pasado a apoyar un referéndum en Navarra sobre el Amejoramiento del Fuero.
El secretario general socialista, Carlos Chivite, desmintió que hubiera sido desautorizado por el presidente. Consideró que con sus declaraciones Zapatero recogía «lo que venimos diciendo nosotros desde hace dos años: la Transitoria Cuarta no es motivo de preocupación para el Partido Socialista porque lo que garantiza nuestro estatus institucional es la Constitución y el conjunto del Amejoramiento», precisó que Zapatero ha confirmado que no se contempla «ningún cambio en el estatus de Navarra» y que con sus declaraciones los regionalistas mezclan «el proceso de paz con territorialidad y los posibles pactos de gobierno en Navarra».
El presidente de CDN, Juan Cruz Alli, socio de UPN en el gobierno pero, al contrario que los regionalistas, partidario de mantener la Transitoria, entendía que con sus declaraciones Zapatero «desautorizó» a Chivite y acusó a PSN de no tener capacidad de decisión dentro del PSOE. También vio en las declaraciones del presidente del Gobierno «una pura estrategia partidista para evitar que se abra otro debate sobre Navarra».
Por último, el presidente de EA en Navarra defendió una «fórmula más amplia» que la recogida en la Constitución. Abogó por la que «garantice el derecho de los navarros a decidir sobre su futuro y todos los derechos democráticos de todos los navarros».