SEGURA. DV. La ermita de Santa Engrazi de Segura acogió ayer a decenas de baserritarras para cumplir el rito de la bendición del agua y semillas. La jornada lluviosa de ayer no fue impedimento para celebrar un año más esta antigua tradición primaveral, que contó también con la presencia de numerosos visitantes que fueron testigos de la bendición y participaron en la romería.
A las 12 del mediodía el atrio de la ermita presentaba la imagen típica de la festividad, donde la gente esperaba el comienzo de la ceremonia alrededor de las cestas de semillas y dos grandes recipientes de agua que estaban colocadas sobre las mesas. El párroco de Segura, José Luis Agirretxe, ofició la ceremonia y con la rama de laurel bendijo el agua y las semillas, en un acto religioso que se celebra en el exterior del templo para simbolizar la estrecha relación que mantiene esta tradición con la naturaleza. Una vez cumplido el rito, la ceremonia continuó dentro de la ermita, donde tuvo lugar la misa en memoria de los difuntos del barrio de Santa Engrazi.
La ermita de que da nombre al barrio situado junto a la carretera que une Segura y Mutiloa, es una construcción del siglo XXII y es testigo de la fiesta de las semillas desde hace más de 400 años, siguiendo una la costumbre que señala no sembrar hasta la fecha del 16 de abril. Ayer los baserritarras llevaron a Santa Engrazi toda clase de productos como la alubia, el maíz y simientes de distintas plantas, esperando que la cosecha de este año sea fructífera.
Con el hamaiketako que, con la ayuda del Ayuntamiento, ofreció la familia Ormazabal, del caserío Santa Engrazi, a los asistentes, finalizó una tradición que se mantiene en Segura invariable al paso del tiempo.
He enviado cuatro fotografías de la bendición de semillas de ayer en Santa Engrazi.