Dice que tres veces sintió esa sensación de la que habla en el titular. Una en una Copa Internacional, en Soutons. Otra con su entrenador, Iñigo, en Burdeos. La tercera, en Sevilla, con su compañera Josune Lizaso.
- ¿Por qué banco móvil? En este país, la tradición dice que fijo y en trainera. Eso del móvil, en la extranjería. Por el Támesis y tal.
- Mujer, eso era antes. En tiempos de mi padre, que también rema. Entonces sí. Entonces, los remeros de las traineras miraban mal a los de banco móvil sí se acercaban al Muelle. Sí, hasta mariquitas les llamaban. Mariquitas que remaban en el río. Yo les hubiera contestado que el banco fijo es más lento y pesado. Ellos hubiesen contraatacado: «Es lo nuestro, lo autóctono».
- Y sin embargo...
- Sin embargo a mí me encanta el banco móvil. Es ágil, rápido. Me gusta la fuerza que tienes que hacer con las piernas, me gusta mover todo el cuerpo. El entrenamiento es extenso e intenso. Aunque a veces consiste en repetir y repetir y repetir continuamente cuatro únicos movimientos. Son básicos y hay que hacerlos perfectos. Te pasas media vida mejorándolos.
- Y esos movimientos son...
- Ataque, ataque rápido, vuelta de manos y carro lento.
- Descríbemelos.
- El ataque significa la entrada de la pala en el agua. Debe ser veloz y viva. El ataque rápido es una entrada a tope. La vuelta de manos sería, precisamente, el primer movimiento al terminar la palada, cuando sacas los brazos muy rápido. El carro lento tiene en cuenta la velocidad propia de la embarcación. Hay que dejarla ir, que tus piernas no la paren.
- Tú, ¿cuál de todos estos puntos tienes que mejorar?
- El culo.
- ¿Señorita!
- En serio. El entrenador, que va detrás en la motora, es lo que me grita casi siempre. Verás, cuando metes la pala, el movimiento ha de ser completo, con el cuerpo en perfecta coordinación. Según él (y sé que es verdad), resulta que yo echo el culo para atrás y el cuerpo para adelante con lo que pierdo fuerza a tope.
- Y entonces, en esto del banco móvil repites los mismos movimientos para lograr, ¿qué?
- Una sensación maravillosa que a veces no coincide con la de ir primera, con la de ganar. Es cuando sientes, lo sientes de verdad, que la embarcación va sola, que avanza sobre el agua y que tú sólo la ayudas, que vas con ella. En realidad, posible y probablemente, te estés matando a remar. Pero no lo notas.
- Entrenais en el Urumea. ¿Cómo es mirado con ojos de remera?
- ¿Uff! Para remar, malo. Encuentras troncos y piedras en el camino, está sucio, no tiene fondo...
- ¿Pero no estábamos todos tan contentos porque el Urumea había comenzado a revivir?
- Es verdad que hay un montón de patos que viven en los embarcaderos de Urki y Arraun. Incluso, el otro día vimos una garza. Pero no, no está bien. Por ejemplo, lo del fondo. Es que no lo tiene. Lógico. Creo que la última vez que se dragó fue en el 86... Piensa cuánto barro, cuánto limo, cuánta porquería ha vuelto a acumularse. Y luego está lo del nuevo embarcadero...
- ¿Ese grandote que pusieron después de que el pequeño atrapase a unos padres que estaban donde no deberían haber estado?
- Justo. Lo hicieron tan grande para que fuera más seguro. Y por el mismo motivo elevaron muchísimo los flotadores. ¿Resultado? Que ocupa la mitad del río y para sortearlo nos las vemos y deseamos. ¿Resultado? Que está tan alto que no sirve para desembarcar la mayoría de los botes en los que se rema por el Urumea.
- Vista la situación, seguro que regateáis en otros campos.
- Usamos mucho la ría de Orio. Pero no te creas, también está como está. Hemos de tener mucho cuidado con las mareas, las corrientes, los vientos, los bancales... El Guadalquivir, sí. El Guadalquivir sí que está guay.
- ¿Cuánto de 'guay' es el Gudalquivir para una remera de banco móvil doble scull?
- Mucho. Mira, en Hondarribia hay una recta lejana de mil metros pero nadie te ve competir allá. En Sevilla es de 2.000 y cercana, te ven. El Guadalquivir es un río ancho. Sevilla está en un alto y por eso, la corriente del río siempre la tienes en el mismo sitio. Me apetece remar allá en septiembre. El club quiere que metamos unos cuantos botes en las finales. Yo sueño con ganar.
- Dejemos el río por un instante. ¿Qué diferencia hay entre remar en una ría o en el mar?
- Todas pero por decirte una: el agua salada se agarra menos a la pala que la dulce.
- ¿Y eso es bueno o malo?
- Depende. De que seas más o menos técnica. De tu potencia. De la profundidad de tu palada...
- Aparte de con Sevilla, ¿con qué sueñas en el mundo del remo?
- Con competir en una embarcación scull de 8 chicas. Para eso necesitamos, por favor, que se animen más chavalas. Ahora sólo estamos 6 en cadetes, 2 en juveniles y tres en infantiles...