Como dice Santiago Aizarna en su artículo sobre D. Pío Baroja, para ensimismarse en el mundo fabulosamente ameno del escritor es muy propicio el haber leído, entre otros Lo que el río vio, el libro, detallado, grato de leer y rico por su profusión y variedad de datos, muchos de sucesos de relieve, de Luis de Uranzu, el historiador y escritor irunés. Libro que cuenta por lo menudo la historia del río, de sus gentes y de los parajes y pueblos bañados por sus aguas. Desde la prehistoria hasta nuestros días, el historiador y escritor bidasotarra nos va haciendo una descripción minuciosa y atractiva de todo lo relacionado con el río Bidasoa. Para los bidasotarras es o debía ser una especie de Biblia a través de la cual conocen su historia. Quien no haya leído Lo que el río vio, mal, muy mal puede conocer la historia de las tierras del Bidasoa. El río «vio» mucho. Para adentrarse en parte del brujuleante mundo barojiano hay que abrir estas páginas.