Madrid 17/04/2006
(...) El terrorismo nunca ha sido un problema ético para las direcciones del PNV, sino una cuestión meramente política. Si realmente su actual presidente, Josu Jon Imaz, cree que «mezclar la autodeterminación con el proceso de paz sería justificar la violencia», como declaró a un medio de comunicación, tendrá que obrar en consecuencia y armar un discurso nítido e inequívoco ante las numerosas disyuntivas -morales, políticas y legales- que va a plantear el proceso de negociación con ETA. Entre tanto, la diferencia con experiencias similares anteriores es que el PNV es consciente de que no tiene la iniciativa (...).