La reina Isabel II de Inglaterra, que el viernes cumplirá 80 años, se mudará al castillo de Windsor, al oeste de Londres, dejando así la que fue su principal residencia desde 1937, el palacio de Buckingham, en el centro de la capital británica, según informaba ayer The Times. El traslado de la residencia oficial de toda una vida, excepto durante el período de la Segunda Guerra Mundial, conllevará, además, un recorte de los compromisos oficiales de la soberana de acuerdo con su edad, añadió el periódico.